Una requisa de rutina en la cárcel de Piñero terminó con el hallazgo de una incipiente excavación en un sector sanitario del pabellón donde se alojan presos de alto perfil, lo que encendió nuevas alarmas sobre los intentos de fuga y el control dentro de las unidades penitenciarias santafesinas.

De acuerdo a la información oficial, el socavón fue detectado en uno de los baños ubicados en los patios externos de la cárcel de Piñero, donde se encuentran alojados internos considerados de alto perfil criminal. La excavación estaba en una etapa inicial, pero su localización generó preocupación en las autoridades por el potencial que tenía para convertirse en un intento de fuga.
El hallazgo se produjo durante una serie de controles que el Servicio Penitenciario Provincial realiza en forma periódica. Personal de requisa advirtió anomalías en el piso del sanitario y, tras una inspección más detallada, constató que se había comenzado a remover material hacia abajo, generando un hueco que podría haber sido ampliado con el correr de los días.
La zona fue inmediatamente aislada y se dispuso el traslado preventivo de algunos internos para facilitar las tareas de revisión. Además, se ordenó un rastrillaje minucioso en otros sectores del pabellón, con el objetivo de descartar que existan excavaciones similares o preparativos vinculados a un plan de escape más amplio.
Endurecimiento de la política penitenciaria
Desde el Gobierno provincial remarcaron que el descubrimiento del socavón se dio en el marco de controles permanentes en las unidades carcelarias de Santa Fe. Funcionarios del área de Seguridad defendieron el endurecimiento de la política penitenciaria y señalaron que las requisas frecuentes apuntan a anticiparse a cualquier maniobra de los internos para vulnerar el sistema.
En ese sentido, se detalló que en Piñero se reforzaron los procedimientos sobre pabellones considerados críticos, tanto por el perfil de los detenidos como por antecedentes de hechos graves vinculados a fugas o ataques planificados desde el interior del penal. La cárcel ya había quedado bajo la lupa en años anteriores por episodios de alto impacto, lo que derivó en mayores exigencias de control.
Tras el hallazgo, se dispusieron nuevas medidas internas, entre ellas el incremento de revisiones en los sanitarios, espacios comunes y perímetros, además de un seguimiento más estricto sobre los movimientos de los presos alojados en el sector donde se detectó la excavación.
Investigación interna y refuerzo de controles
Las autoridades penitenciarias ordenaron una investigación administrativa para determinar en qué momento comenzó la excavación, quiénes pudieron participar y si existió algún tipo de colaboración interna. También se analizarán las cámaras de seguridad y los registros de movimientos dentro del pabellón para reconstruir la secuencia previa al hallazgo.
En paralelo, se revisarán protocolos y rutinas de control en la cárcel de Piñero, con el propósito de detectar posibles puntos débiles que hayan facilitado el inicio del socavón. No se descarta la implementación de nuevas restricciones sobre el uso de determinados elementos en los patios y baños, así como una redistribución de internos en sectores más controlados.
El episodio refuerza el debate sobre las condiciones de seguridad en las cárceles de la provincia y el desafío de mantener bajo vigilancia a detenidos de alto riesgo, al tiempo que se intenta evitar que las unidades penitenciarias se conviertan en centros de planificación de delitos hacia el exterior.




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