Descubren un búnker de drogas dentro de la cárcel de Piñero desde donde amenazaban a familiares para cobrar deudas

Dos internos de la Unidad Penitenciaria N° 11 de Piñero fueron imputados por organizar la venta de droga desde un bunker dentro del penal, utilizando a mujeres para ingresar estupefacientes y reclamando a familiares de los presos el pago de deudas por consumo, según la acusación de la Fiscalía.

Una investigación por microtráfico reveló cómo funcionaba un presunto puesto de venta de estupefacientes en el interior de la cárcel de Piñero. Dos internos terminaron imputados por organizar la distribución entre presos y armar un sistema para cobrarle a sus familias.

El origen de la causa

La pesquisa comenzó a partir de denuncias de familiares que relataron que les exigían dinero por droga que sus allegados habían consumido dentro del penal. Según detalló la Fiscalía, el grupo se valía de mujeres embarazadas para meter la sustancia, al quedar exceptuadas de los controles por escáner en el ingreso de visitas.

Los imputados y la calificación

Los acusados son Ezequiel Rodolfo “Colo” Romero y Axel Ignacio Herrera, además de Natalia G. y Yamila R. La fiscal Brenda Debiasi les imputó comercio de estupefacientes agravado por haber actuado de forma organizada con tres o más personas y por desarrollarse dentro de un lugar de detención.

La jueza María de los Ángeles Granato dispuso la prisión preventiva para Romero, Herrera y Natalia G. En tanto, Yamila R. recuperó la libertad bajo medidas alternativas.

Cómo operaba el circuito

Para la acusación, la maniobra se sostuvo al menos entre abril de 2026 y el 12 de septiembre. La droga ingresaba a la Unidad N° 11, era fraccionada y luego comercializada entre internos.

Romero sería quien conseguía los estupefacientes, definía dónde retirarlos y cuánto debía abonarse. Luego le habría dado instrucciones a Natalia G., su pareja, para que los introdujera en el penal y los acondicionara para la venta.

La mujer también se habría ocupado de recibir pagos y de reclamar a familiares las deudas acumuladas por consumo. Herrera habría intervenido junto a Romero en el ingreso y habría usado a su madre para cobrar parte de las sumas. Yamila R. aparece señalada como quien resguardaba y distribuía la droga a otras integrantes del entramado.

Secuestros en los allanamientos

En una casa de Cafferata al 3900 se incautaron 153 gramos de marihuana, una balanza de precisión y dinero en efectivo. En otro operativo en el domicilio de Natalia G., en barrio Godoy, se secuestró marihuana, otra balanza y anotaciones presuntamente ligadas a la venta.

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RLC Noticias de Rosario la ciudad

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