Un niño de 5 años permanece internado tras presentar restos de cocaína en su organismo. La Justicia imputó a sus padres y avanza en una investigación que descarta un hecho accidental.

Imputación por tentativa de homicidio agravada
La causa se disparó luego de que el niño ingresara a un centro de salud con signos de intoxicación por cocaína. Los estudios confirmaron la presencia de la droga y la Fiscalía entendió que no se trató de un episodio aislado.
De acuerdo a la investigación, el chico ya había sido internado en otras dos oportunidades por cuadros similares. Esa reiteración llevó a los fiscales a sostener que hubo un suministro deliberado de la sustancia y no una ingesta accidental.
Ante este cuadro, los padres fueron imputados por tentativa de homicidio agravada por el vínculo y quedaron en prisión preventiva mientras se profundizan las pericias médicas y sociales.
La acusación remarca que los adultos tenían a su cargo el cuidado del niño y, lejos de protegerlo, lo expusieron a una situación de riesgo extremo. El último episodio de intoxicación, según la hipótesis fiscal, se produjo en ese mismo contexto.
Investigación y alarma por la vulnerabilidad infantil
En paralelo al expediente penal, se intervienen organismos de protección de derechos para resguardar al niño y evaluar su entorno. La prioridad es garantizarle un ámbito seguro una vez que reciba el alta médica.
El caso vuelve a poner en foco la vulnerabilidad de la infancia frente al consumo de drogas y el rol del Estado para detectar señales de alarma a tiempo en el sistema de salud y en las escuelas.





Comentarios