La vicepresidenta Victoria Villarruel salió a contestar públicamente a la diputada Lilia Lemoine luego de que la legisladora la acusara de ser incapaz de guardar silencio durante el mandato de Javier Milei. El intercambio volvió a exponer las tensiones internas dentro de La Libertad Avanza.

El nuevo cruce entre Villarruel y Lemoine se desató en redes sociales, el ámbito en el que ambas referentes oficialistas suelen expresarse con mayor frecuencia. La diputada cuestionó a la vicepresidenta por su postura crítica hacia algunas decisiones del Gobierno y le reclamó que se mantenga “callada” durante los cuatro años de gestión de Javier Milei.
Frente a ese planteo, Villarruel replicó con dureza. En su respuesta, sostuvo que Lemoine “pide silencio a los demás cuando ella escupe huevadas al por mayor”, una frase que rápidamente se viralizó y encendió el debate entre militantes y simpatizantes de La Libertad Avanza.
El enfrentamiento no es un episodio aislado. Desde el inicio de la gestión, las diferencias internas en el espacio libertario se hicieron visibles en cada discusión pública sobre la orientación del Gobierno, el rol del Congreso y la estrategia política del oficialismo, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado.
Tensión en el oficialismo libertario
Villarruel, como titular del Senado, viene marcando posiciones propias en temas sensibles y no oculta sus matices con el núcleo más cercano a Javier Milei. Esa postura le valió respaldos y cuestionamientos, entre ellos el de Lemoine, una de las figuras más mediáticas del oficialismo en Diputados.
La diputada, por su parte, suele utilizar un tono confrontativo en redes y programas de televisión, lo que muchas veces genera roces internos y repercusiones fuera de la coalición. Sus críticas a Villarruel se dieron en ese mismo registro, poniendo el foco en la idea de que la vicepresidenta debería evitar declaraciones que puedan interpretarse como un distanciamiento del Presidente.
El intercambio expone una discusión más amplia en La Libertad Avanza: hasta qué punto los referentes del espacio pueden expresar diferencias en público sin que eso sea leído como una fractura política. Las respuestas cruzadas entre Villarruel y Lemoine muestran, además, cómo el debate interno del oficialismo se traslada a las redes, donde cada mensaje se amplifica de manera inmediata.
Mientras tanto, en el entorno del oficialismo buscan minimizar el impacto de estos cruces y señalan que se trata de “diferencias de estilo” dentro de un espacio que aún está en proceso de consolidar sus liderazgos y su funcionamiento institucional, tanto en la Casa Rosada como en el Congreso.
La discusión pública como marca de época
Los intercambios entre dirigentes a través de redes sociales se volvieron una constante en la política argentina. En ese escenario, frases contundentes como la que utilizó Villarruel contra Lemoine se convierten en tendencia, alimentan la polarización y condicionan el clima interno de las fuerzas de gobierno y de oposición.
Para La Libertad Avanza, que llegó al poder con un fuerte protagonismo digital, estos cruces representan a la vez una herramienta de comunicación directa con su electorado y un riesgo en términos de cohesión interna. El reciente episodio entre la vicepresidenta y la diputada vuelve a poner en primer plano esa tensión.




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