La industria aceitera intenta destrabar a contrarreloj el conflicto salarial con los gremios del sector, mientras se agota la última prórroga de la conciliación obligatoria y crece la tensión en los puertos.

Desde las cámaras empresarias destacaron que abrieron una mesa de diálogo con la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (Soea), aunque reconocieron que todavía no cierran un entendimiento en materia de actualización salarial.
En ese marco, la parte patronal salió a defender la oferta salarial oficial, que considera “razonable” para el contexto actual del complejo agroexportador, y cuestionó la dureza de la postura gremial en las mesas paritarias.
Tensión por el fin de la conciliación
La última conciliación obligatoria dictada en el conflicto aceitero vence en las próximas horas y, si no aparece un acuerdo, los sindicatos podrían volver a las medidas de fuerza en los principales puertos aceiteros del país.
Del lado gremial reclaman una recomposición que preserve el poder adquisitivo frente a la inflación y ratifican que no aceptarán un cierre a la baja. Las empresas, en cambio, remarcan el peso de los costos laborales en la competitividad del sector exportador.
Mientras continúa el tironeo por los números finales de la paritaria, ambas partes aseguran que mantendrán abiertos los canales de diálogo para evitar un nuevo paro que pueda frenar la actividad en los puertos y complicar el ingreso de divisas.





Comentarios