El velatorio del Indio Solari finalizó con una multitud histórica de fanáticos procedentes de todas las provincias del territorio argentino. Los coordinadores del evento destacaron el comportamiento pacífico de los asistentes urbanos.

El entorno familiar del emblemático artista resolvió dar por concluido el homenaje de carácter público en las instalaciones del sur del conurbano bonaerense. Los organizadores del evento coordinaron el cierre definitivo del predio estatal tras una extensiva jornada de ceremonias fúnebres que congregó a ciudadanos de todo el país. Por consiguiente, los allegados directos del Indio Solari clausuraron el acceso de los seguidores al microestadio municipal.
Con respecto a la concurrencia masiva, las estimaciones preliminares de las autoridades locales calcularon la circulación de aproximadamente un millón de personas en Avellaneda. Las extensas columnas de fanáticos de la mítica agrupación de rock nacional formaron filas de hasta quince cuadras de longitud en las inmediaciones. Asimismo, la marea de seguidores despidió los restos del Indio Solari de manera pacífica y sin registrar incidentes de gravedad en el velatorio.
Por otra parte, los responsables del operativo de prevención destacaron el correcto comportamiento ciudadano a lo largo de las extenuantes horas de espera urbana. Las patrullas policiales y el personal sanitario apostado en la zona de Villa Domínico contuvieron la impactante movilización popular durante toda la madrugada. De igual modo, la multitud comenzó la desconcentración del área delimitada tras el retiro de la capilla ardiente.
Por su parte, el deceso del célebre compositor a los setenta y siete años de edad motivó el traslado de delegaciones enteras. El histórico acontecimiento de masas representará uno de los fenómenos colectivos más impactantes del siglo veintiuno en la memoria cultural contemporánea del país. En consecuencia, la sentida despedida al Indio Solari marcó un hito definitivo en la historia de la música argentina.




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