En el juicio por la causa Cuadernos, un empresario declaró que fue presionado para presentarse como arrepentido y dejar asentados pagos ilícitos que, según sostuvo ante los jueces, nunca realizó.

El empresario aseguró que, antes de declarar como imputado colaborador, dejó constancia ante un escribano de que su testimonio sería forzado y que no reflejaría la verdad de los hechos. Según relató en la audiencia, esa decisión respondió al temor concreto de quedar detenido si no aceptaba el mecanismo del arrepentimiento.
En el debate oral, el testigo sostuvo que actuó bajo una fuerte “coacción psicológica”. Describió un contexto de presión en el que, de acuerdo con su versión, se lo instaba a admitir el pago de sobornos y aportes ilegales que hoy niega categóricamente haber realizado.
La causa Cuadernos investiga una presunta estructura de recaudación ilegal vinculada a ex funcionarios nacionales y empresarios de la obra pública. El expediente se apoya en anotaciones manuscritas, declaraciones de imputados colaboradores y documentación económica reunida durante años de investigación judicial.
Una declaración que apunta al uso del arrepentido
En su testimonio, el empresario remarcó que nunca participó de un esquema de pago de retornos y que solo aceptó la figura del arrepentido como una vía para evitar la cárcel. Afirmó que fue advertido de manera informal de que corría riesgo de quedar detenido si no colaboraba con la investigación en los términos exigidos.
También explicó que acudió a un escribano antes de la audiencia para dejar asentado que su futura declaración podría no ser veraz. Ese paso, dijo, fue pensado como una forma de resguardo frente a eventuales consecuencias penales y para dejar registro de las presiones que atribuía a representantes del Estado.
Durante el juicio, el planteo puso nuevamente bajo la lupa el alcance de la figura del imputado colaborador y los límites entre el incentivo a colaborar y la coacción. La defensa del empresario sostiene que su declaración anterior, en la etapa de instrucción, fue obtenida bajo un cuadro de miedo y condicionamientos.
Impacto en el desarrollo del juicio
La exposición generó expectativa sobre cómo evaluará el tribunal estas manifestaciones al momento de valorar la prueba. Los jueces deberán ponderar si existieron o no presiones indebidas y en qué medida eso afecta la credibilidad de los testimonios recogidos bajo la ley del arrepentido.
La defensa insistirá en que el aporte de su cliente no puede ser considerado confiable, mientras que las otras partes buscarán sostener la validez del esquema de colaboración como herramienta para esclarecer hechos de presunta corrupción. En esta etapa del juicio, cada declaración se vuelve clave para reforzar o debilitar la hipótesis central de la acusación.
Más allá de la resolución puntual sobre este testimonio, el caso vuelve a abrir el debate sobre el uso de la coacción psicológica en investigaciones de alto perfil y el impacto que puede tener en las garantías de los imputados dentro del sistema penal argentino.




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