Un complejo de canchas de fútbol 5 ubicado en la zona oeste de Rosario volvió a ser escenario de un episodio violento, esta vez con una denuncia por disparos que reaviva la preocupación entre vecinos y usuarios del predio.

El hecho fue denunciado este domingo por la noche por la encargada de un complejo de fútbol 5 situado en bulevar Seguí y Garzón, en el sudoeste de Rosario. Según su declaración, se habrían efectuado disparos contra el frente del predio, lo que motivó el llamado inmediato a la policía.
Patrulleros llegaron al lugar minutos después de la alerta y realizaron un relevamiento en la zona. De acuerdo a las primeras actuaciones, los efectivos no encontraron impactos visibles en la fachada ni vainas servidas en la vía pública, aunque igualmente se inició una investigación por abuso de armas.
En el marco del operativo, y pese a la falta de rastros materiales en el frente del complejo, la policía detuvo a dos sospechosos que se encontraban en las inmediaciones. Las detenciones quedaron supeditadas a lo que determine la fiscalía de turno.
Un predio que ya fue blanco de un ataque
El complejo de canchas no es ajeno a los hechos violentos. Hace unos siete meses, el mismo predio había sido atacado con dos bombas molotov, que fueron arrojadas desde la calle hacia el interior del lugar.
En aquella ocasión, los explosivos dañaron el césped sintético de una de las canchas y obligaron a suspender la actividad deportiva durante varios días. El hecho fue investigado como un posible mensaje intimidatorio, aunque hasta el momento no trascendieron avances significativos en esa causa.
La reiteración de episodios en el mismo complejo alimenta la hipótesis de un ataque dirigido. Los investigadores intentan establecer si existe un vínculo entre los autores del atentado con molotov y los sospechosos demorados este domingo por la noche.
Preocupación en el barrio y avance de la causa
Vecinos y habitués del complejo manifestaron su inquietud por la seguidilla de hechos violentos. Las canchas de fútbol 5 son un punto de encuentro habitual para familias, trabajadores y jóvenes de la zona, por lo que cada nueva denuncia por disparos impacta de lleno en la sensación de seguridad barrial.
La fiscalía ordenó el relevamiento de cámaras de videovigilancia cercanas y la toma de testimonios a testigos y a la encargada del predio. También se solicitaron peritajes para determinar si pudo haberse utilizado un arma de fuego sin dejar rastros en la fachada o si el ataque se habría concretado desde mayor distancia.
En paralelo, se aguarda el resultado de las primeras diligencias sobre los dos detenidos, quienes podrían aportar datos relevantes para esclarecer si se trató de un nuevo intento de amedrentamiento al complejo deportivo o de un episodio aislado en una zona marcada por frecuentes intervenciones policiales.




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