La economía de Santa Fe muestra una recuperación parcial después de meses de caída, impulsada principalmente por el repunte del sector agropecuario, pero aún se mantiene por debajo de sus niveles máximos y con focos de debilidad en la industria y el consumo interno.

De acuerdo a un informe reciente del Centro de Estudios DEMOS, la actividad económica en la provincia de Santa Fe se mantiene “planchada”, aún por debajo del máximo histórico. El reporte señala que la mejora observada en los últimos meses se explica, sobre todo, por la fuerte incidencia del complejo agroexportador, clave para la región.
Según el relevamiento, la mayor llegada de divisas vinculadas a la cosecha y al comercio exterior permitió amortiguar la caída general. Sin embargo, los especialistas advierten que este rebote no logra traducirse de manera homogénea en el resto de los sectores productivos, lo que deja a la economía provincial en una situación de fragilidad.
Industria y consumo, los eslabones más débiles
El informe de DEMOS marca que la industria manufacturera santafesina opera con niveles de utilización de capacidad inferiores a los de otras etapas de expansión económica. Rubros vinculados a la producción de bienes durables, maquinaria y algunos insumos intermedios aparecen entre los más golpeados.
En paralelo, el consumo interno muestra un comportamiento rezagado. La combinación de menores salarios reales, pérdida de poder adquisitivo y cuidados extremos en el gasto de los hogares se traduce en ventas moderadas en comercios y servicios. Esta dinámica limita el efecto derrame de la mejora en el agro hacia el resto de la economía.
Desde DEMOS señalan que, sin un repunte más sólido del mercado interno, la recuperación corre el riesgo de quedar concentrada en pocos sectores, generando una brecha entre actividades dinamizadas por las exportaciones y aquellas que dependen directamente de la demanda local.
Desafíos para consolidar el crecimiento en Santa Fe
El documento plantea que el principal desafío para los próximos meses será consolidar un sendero de crecimiento sostenido que permita acercar la actividad al máximo histórico, pero con mayor equilibrio entre sectores. Para eso, remarcan la necesidad de políticas que favorezcan la inversión productiva, el empleo registrado y la recomposición del poder de compra.
La provincia de Santa Fe, con fuerte peso en la agroindustria y el comercio exterior, se ubica en una posición estratégica. No obstante, el estudio advierte que depender casi exclusivamente del campo la hace más vulnerable a factores climáticos, variaciones de precios internacionales y cambios en las reglas de juego a nivel nacional.
En este contexto, el informe de DEMOS funciona como una señal de alerta: la actividad mejora en comparación con los peores momentos de la recesión, pero la economía santafesina aún no logra despegar con fuerza ni recuperar plenamente su capacidad productiva.




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