YPF confirmó un ajuste del 1% en el precio de sus combustibles a partir de este jueves 14 de mayo y ratificó que mantendrá por un mes y medio el esquema que le permite amortiguar nuevas subas vinculadas al valor internacional del crudo.

La petrolera de mayoría estatal anunció que el incremento será de 1% en los combustibles líquidos en todo el país y rige desde las primeras horas del jueves 14 de mayo. Se trata de una actualización menor en comparación con los aumentos de meses previos, en un contexto de inflación todavía elevada y presión sobre los costos energéticos.
Al respecto, el CEO de la compañía Horacio Marín, indicó que continuará vigente el conocido “buffer de precios”, una herramienta diseñada para absorber parte de las variaciones del petróleo en los mercados internacionales. El objetivo es evitar que cada movimiento del barril se traslade de inmediato al surtidor.
Con este esquema, YPF busca dar mayor previsibilidad a los consumidores y a los distintos sectores productivos que dependen del combustible para operar. Marín remarcó que el mecanismo se mantendrá, al menos, durante los próximos 45 días, período en el que la empresa seguirá monitoreando la cotización del crudo y la evolución de la demanda interna.
Qué implica el buffer de precios para los usuarios
El buffer funciona como una especie de colchón que permite combinar aumentos graduales con momentos de estabilidad. Cuando el precio internacional del petróleo sube con fuerza, YPF no aplica todo ese impacto de forma inmediata, sino que lo administra en el tiempo para evitar saltos bruscos en las naftas y el gasoil.
En la práctica, esto se traduce en ajustes moderados como el anunciado ahora, que buscan equilibrar tres objetivos: cuidar la rentabilidad de la empresa, sostener la oferta de combustibles en todo el país y limitar el impacto directo sobre el bolsillo de los automovilistas y el costo del transporte.
El movimiento del 1% llega en un momento en que distintos sectores de la economía siguen de cerca cualquier variación en los combustibles, dado su efecto sobre la logística, los precios minoristas y los costos de producción. Por ahora, YPF apuesta a mantener un sendero de incrementos más acotados, mientras observa la dinámica internacional y la situación macroeconómica local.
En las próximas semanas, la atención estará puesta en si la estabilidad del crudo se sostiene y si el Gobierno introduce cambios en la carga impositiva que pesa sobre las naftas y el gasoil, dos factores que pueden incidir en futuros movimientos en el surtidor.




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