Newell’s volvió al trabajo en el Centro de Entrenamiento Jorge B. Griffa y afrontará una pretemporada extensa, pensada para corregir falencias físicas y llegar fortalecido al próximo torneo Clausura.

Luego de unas semanas de descanso, el plantel profesional de Newell’s conenzó este jueves la pretemporada en el predio Jorge B. Griffa. El ciclo estará encabezado por el cuerpo técnico de Frank Darío Kudelka y se extenderá casi dos meses, con foco en la preparación física y la puesta a punto del grupo pensando en la segunda mitad del año.
El cronograma responde al parate competitivo que generará el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México, que se disputará entre el 11 de junio y el 19 de julio. Durante ese lapso no habrá competencia oficial, por lo que el cuerpo técnico aprovechó para programar un trabajo intenso y sostenido.
La prioridad del entrenador es mejorar la base física del plantel, que durante el primer semestre evidenció dificultades para sostener el ritmo en varios partidos. La idea es que el equipo llegue al arranque del torneo Clausura, previsto para fines de julio, con mejor resistencia y mayor explosión.
Amistosos para no perder ritmo
Además de los trabajos específicos de gimnasio y de campo, el cuerpo técnico rojinegro planifica una serie de partidos amistosos. La intención es combinar encuentros en condición de local y de visitante para mantener la competencia interna y ajustar movimientos tácticos.
Estos ensayos servirán para evaluar respuestas físicas y futbolísticas, y también para que los juveniles que vienen pidiendo pista puedan sumar minutos junto al plantel principal. El objetivo es que el equipo no llegue falto de ritmo al regreso de la actividad oficial.
En paralelo al trabajo en el campo, Kudelka y la dirigencia analizan los pasos a seguir en el mercado de pases. La intención del entrenador es avanzar con las incorporaciones durante junio, para que los refuerzos se sumen lo antes posible a la preparación.
Contar con las nuevas caras varias semanas antes del comienzo del Torneo Clausura permitiría que se adapten al esquema táctico, a la intensidad de los entrenamientos y a la convivencia diaria en el predio. El cuerpo técnico considera clave ese tiempo de integración para acortar el período de adaptación una vez que ruede la pelota.
Mientras tanto, el plantel ya se entrena bajo la mirada de Kudelka y su grupo de trabajo, con jornadas que combinarán tareas físicas, trabajos con pelota y ejercicios tácticos. La meta es clara: llegar al próximo torneo con un Newell’s más sólido desde lo físico y mejor preparado para sostener la competencia a lo largo de todo el semestre.




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