Tensión en la Bolsa rosarina: soja retenida y pulseada política

La última jornada en la Bolsa de Comercio de Rosario dejó mucho más que discursos formales: bancos, aceiteras, acopios y gobierno provincial midieron fuerzas en un clima cargado, con la soja en pausa, reproches cruzados y un “after sojero” donde se blanquearon malestares que hoy marcan la agenda económica y política santafesina.

Banco Macro, el gran jugador de la noche

En el acto central de la Bolsa, el Banco Macro se llevó buena parte de las miradas. Su mayor exposición en el negocio agroindustrial, en un momento en que la liquidación de divisas se demora, lo instala como un actor clave en la pelea por el financiamiento y las cuentas más jugosas de la región.

Mientras tanto, las críticas apuntaron a los bancos Santa Fe y Municipal, cuestionados por su política crediticia y por la forma en que se están relacionando con el campo y las empresas de la provincia. En los corrillos se habló de oportunidades perdidas y de un rol menos dinámico del que exige la coyuntura.

Productores que no venden y acopios fuera de la mesa

La soja sigue sin aparecer en el volumen que esperan las terminales. Productores y acopios coinciden en que el precio no cierra y que la volatilidad macroeconómica impulsa la estrategia de retener mercadería como refugio frente a la inflación y la incertidumbre cambiaria.

Pero el malestar va más allá del número fino. Representantes de acopios advirtieron, en voz baja pero firme, que la Provincia de Santa Fe está armando mesas de negociación en las que ellos no están sentados. Reclaman participación en las definiciones sobre política impositiva, infraestructura y financiamiento, al considerar que son un eslabón central en la logística del grano.

Cruces políticos, tasas a camiones e hidrovía

El clima político también calentó la noche. La presión por el control de la caja de las tasas a los camiones que ingresan a los puertos del Gran Rosario volvió a generar fricciones entre municipios, provincia y privados, todos atentos a un flujo de fondos que resulta estratégico.

En paralelo, la pelea por la hidrovía sumó capítulos. Los asistentes comentaron los tironeos entre Nación, Santa Fe y otros actores por el modelo de gestión del corredor fluvial y el reparto de los beneficios de una ruta clave para la salida de granos y subproductos.

Bioceres en el ojo de la tormenta y ruido empresario

Otro de los temas que sobrevoló el “after sojero” fue un nuevo escándalo en Bioceres, la firma insignia de la biotecnología rosarina. Los comentarios giraron en torno al impacto reputacional que cada episodio tiene en el vínculo de la compañía con inversores, productores y organismos de control.

También hubo espacio para la interna en la principal entidad empresaria de la provincia. La “comidilla” de pasillo habló de disputas de liderazgo, diferencias sobre el tono frente a los gobiernos y debates por la agenda que el sector privado debe priorizar en un contexto de recesión y caída del consumo.

Entre copas y balances, quedó claro que el superávit de anécdotas contrasta con los números ajustados de la economía real. Lo que se dijo —y lo que quedó flotando— en la Bolsa será materia de discusión en las próximas semanas, cuando los actores del agro y las finanzas vuelvan a encontrarse en una provincia que sigue dependiendo, y mucho, de cada grano de soja que entra o sale por sus puertos.

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