Por qué el presidente abre las sesiones del Congreso el 1° de marzo

Cada 1° de marzo, todas las miradas políticas del país se posan sobre el Congreso, cuando el presidente inaugura un nuevo período de sesiones ordinarias con un discurso que marca la hoja de ruta del año legislativo.

Por qué el presidente abre las sesiones del Congreso el 1° de marzo

La apertura de las sesiones ordinarias del Congreso cada 1° de marzo es una de las ceremonias institucionales más relevantes del país. No se trata solo de un acto protocolar: el presidente expone allí el estado de la Nación y presenta los lineamientos centrales que el Poder Ejecutivo intentará llevar adelante durante el año.

Este año será Javier Milei quien encabece el acto en el recinto de la Cámara de Diputados, ante senadores, diputados, gobernadores, ministros, representantes de la Corte Suprema, el cuerpo diplomático y otros invitados especiales. El discurso, que suele transmitirse en cadena nacional, se transforma en una radiografía política del momento.

Por qué es el 1° de marzo y qué dicen las normas

La fecha no es casual. La Constitución Nacional, en su artículo 65, establece que las sesiones ordinarias del Congreso se extienden desde el 1° de marzo hasta el 30 de noviembre. De esta forma, el calendario legislativo queda claramente delimitado y el año parlamentario comienza formalmente con el mensaje presidencial.

El discurso de apertura tiene tradición desde el siglo XIX y se consolidó como un momento de balance y anuncio. El Presidente suele repasar la situación económica, social y política, además de detallar las iniciativas que enviará al Parlamento. En muchos casos, se aprovecha para marcar prioridades legislativas y fijar posición frente a los distintos actores de poder.

Qué se define en el inicio del año legislativo

Más allá del simbolismo, la jornada ordena la dinámica del Congreso. A partir de la apertura, las comisiones retoman su actividad plena, se definen agendas de debate y se empiezan a negociar los consensos necesarios para aprobar leyes clave. Para el oficialismo, es la oportunidad de imprimir su impronta política; para la oposición, un momento para marcar diferencias.

Analistas políticos destacan que el tono del discurso suele anticipar el clima del año: si será de confrontación, de búsqueda de acuerdos o de tensiones abiertas. Así, lo que sucede el 1° de marzo dentro del recinto tiene impacto inmediato en los mercados, en los gobernadores y en la relación entre Nación y provincias.

El acto se desarrolla en una sesión conjunta de Diputados y Senadores, presidida por las autoridades del Congreso. El Presidente ingresa al recinto tras firmar el libro de visitas ilustres y es recibido de pie por los legisladores. Luego de su exposición, que puede extenderse más de una hora, se da por inaugurado formalmente el período de sesiones ordinarias.

Con el correr de los gobiernos, la ceremonia mantuvo su estructura, aunque cada gestión le imprimió su estilo: discursos más técnicos, otros más confrontativos o con fuerte carga simbólica. En todos los casos, el 1° de marzo se consolida como una fecha ineludible para entender el rumbo que el Ejecutivo pretende para el año.

En ese marco, la exposición de Javier Milei será observada con atención por el arco político y la sociedad, que buscarán allí señales sobre reformas, acuerdos posibles y el nivel de tensión que marcará la relación entre el Gobierno y el Congreso durante el nuevo ciclo legislativo.

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