Tras jornadas críticas y un intenso operativo en la cordillera chubutense, las autoridades confirmaron que el incendio en Puerto Patriada fue contenido por completo, aunque persisten tareas de vigilancia y enfriamiento en la zona afectada.
De acuerdo al Servicio Provincial de Manejo del Fuego de Chubut, el siniestro en la zona de Puerto Patriada fue declarado totalmente contenido luego de arrasar con una superficie estimada de 14.770 hectáreas de bosque nativo y plantaciones forestales. La emergencia se desarrolló en un área de alto valor ambiental que incluye sectores de Epuyén, El Hoyo y cercanías del Parque Nacional Los Alerces.
El operativo de combate movilizó a 551 brigadistas que trabajaron durante días en condiciones extremas. En el flanco derecho del incendio, hacia la zona conocida como La Burrada, se realizaron recorridas, apertura de fajas cortafuego y tareas de enfriamiento con equipos de agua para evitar reinicios.
En paralelo, personal de Bomberos Voluntarios de la Federación Chubutense detectó y atacó puntos calientes en El Coihue, mientras que brigadas de El Maitén y Epuyén, junto a equipos de El Bolsón y Bariloche, concentraron sus esfuerzos en el foco activo de altura entre Bahía Las Percas y La Condorera. También se desplegaron recorridas preventivas en La Angostura y en el callejón de Mayorga.
Condiciones climáticas aún adversas
Aunque el fuego fue contenido, las autoridades insistieron en que el escenario sigue siendo delicado. En las horas previas al anuncio se registraron lluvias, pero resultaron insuficientes para modificar de forma sustancial el nivel de riesgo. El pronóstico anticipa vientos intensos desde el oeste sobre Epuyén, con ráfagas que podrían alcanzar los 80 km/h, una variable que obliga a mantener guardias de ceniza y monitoreo permanente.
En la región se esperan temperaturas que subirán de los 13°C a alrededor de 21°C durante la tarde y apenas un 40% de probabilidad de lluvias. Tras eventuales precipitaciones nocturnas, se prevé un descenso de temperatura, pero sin nuevas lluvias significativas para los próximos seis días, un factor que podría favorecer la reactivación de brasas en sectores inestables.
Impacto ambiental y avance del pino
El incendio golpeó con fuerza a ecosistemas caracterizados por bosque nativo andino-patagónico, donde conviven especies como cipreses, coihues y lengas con extensos pinares implantados hace más de medio siglo para la explotación forestal.
Autoridades locales alertaron que “los bosques nativos están desapareciendo”, no solo por la acción del fuego, sino porque tras cada episodio quedan cientos de semillas de pino por metro cuadrado listas para germinar. Esto genera un escenario ideal para que futuros incendios sean aún más agresivos, al aumentar la cantidad de combustible disponible.
El técnico superior del Conicet Patagonia Norte, Javier Grosfeld, explicó en declaraciones televisivas que estos eventos masivos funcionan como un “caldo de cultivo para que los próximos incendios sean violentos”. Recordó que, en 1999, en Puerto Patriada había cerca de 8.000 coihues por hectárea, mientras que una investigación posterior del Inbioma detectó entre 100.000 y 150.000 pinos por hectárea, muestra del avance de la especie exótica sobre el bosque original.
Reconstrucción y asistencia a las comunidades
Con el fuego bajo control, el gobierno de Chubut inició una nueva etapa centrada en la asistencia a las comunidades afectadas, especialmente en la Comarca Andina. El Comité de Emergencia, que integran el Servicio Nacional de Manejo del Fuego y brigadas de varias provincias, fue reconocido por su desempeño en lo que el propio gobernador Ignacio Torres definió como “una de las emergencias forestales más graves de los últimos años”.
Torres confirmó el control total del incendio en Puerto Patriada y alrededores y detalló que el despliegue incluyó ocho medios aéreos en los puntos más críticos, maquinaria pesada, unidades móviles, Vialidad Provincial y equipos de salud presentes desde el primer día.
El mandatario destacó el trabajo coordinado con las provincias de Neuquén, Río Negro, Córdoba y Santiago del Estero, así como el aporte de las condiciones meteorológicas en las últimas horas. “La lluvia ayudó, pero el verdadero reconocimiento es para quienes estuvieron día y noche en la primera línea de combate, trabajando espalda con espalda”, subrayó.
En la próxima etapa, las tareas se enfocarán en la recuperación de infraestructuras dañadas, la evaluación de impactos sobre viviendas y actividades productivas, y la planificación de acciones para restaurar, en la medida de lo posible, los ambientes nativos afectados por el fuego.
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