Instructores iniciaron los cursos de capacitación para aquellos que encabezarán el entrenamiento en el uso de pistolas Taser con agentes policiales.

El gobierno de Santa Fe puso en marcha la entrega y capacitación para el uso de nuevas armas no letales que pasarán a integrar el equipamiento de la Policía provincial. Se trata de 100 pistolas Taser y 100 lanzadores Byrna, cuya utilización estará enmarcada en un protocolo específico.
El Ministerio de Justicia dictó una resolución que busca garantizar que los agentes apliquen estas herramientas bajo procedimientos estandarizados.
La instrucción comenzó con la preparación de instructores principales, quienes fueron entrenados en Buenos Aires por la empresa fabricante junto a efectivos de otras provincias. Estos formadores ya están capacitando a 15 nuevos instructores en territorio santafesino, encargados de replicar los conocimientos en distintas unidades policiales.
El adiestramiento contempla estrictas medidas de seguridad, dividiendo el espacio en una zona de observadores y otra de práctica delimitada con tatamis. Allí, el cursante recibe la orden de preparación, una advertencia verbal y finalmente la descarga, que dura cinco segundos. Luego, un asistente interviene para evitar caídas, se retiran los dardos, se higieniza la zona de impacto y el participante es monitoreado durante diez minutos para descartar complicaciones.
La compra de equipamiento incluyó también 200 cámaras corporales y 600 cartuchos adicionales. Las pistolas Taser permiten neutralizar a un agresor mediante una descarga eléctrica de corta duración, sin causar lesiones permanentes. En tanto, los lanzadores Byrna operan con dióxido de carbono y disparan proyectiles de polímero que pueden incorporar compuestos irritantes.


