El ministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona anunció que el Gobierno busca declarar imprescriptibles los delitos sexuales.

Según dio a conocer el ministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona, el Gobierno busca declarar imprescriptibles los delitos sexuales. Para eso, avanzará con un proyecto para modificar el Código Penal.
El anuncio llegó después de que la Corte Suprema de Justicia revocara el fallo que condenaba al exsacerdote Justo José Ilarraz a veinticinco años de prisión por uno de los mayores escándalos de abuso de menores en Argentina. No obstante, el máximo tribunal lo sobreseyó ya que los crímenes habían proscripto al momento del juicio ya que ocurrieron entre 1985 y 1993 y fueron denunciados recién 2012.
Al respecto, el funcionario escribió en sus redes sociales: “Los delitos sexuales no deberían prescribir”. Y agregó: “Para evitar este tipo de injusticias, en el nuevo Código Penal que enviaremos al Congreso, propondremos la imprescriptibilidad de los delitos sexuales”, adelantó.
El Gobierno quiere declarar imprescriptibles los delitos sexuales: sobre el sobreseimiento de Justo José Illaraz
La discusión se desató por el fallo de la Corte Suprema de Justicia, que sobreseyó a Justo José Illarez. Se trata del exsacerdote, quien había sido condenado previamente a veinticinco años de prisión por abusar sexualmente a siete menores en un seminario realizado en Paraná, Entre Ríos. Según argumentó la Justicia, los delitos por los que había sido juzgado prescribían a los doce años de cometidos.
Concretamente, los hechos ocurrieron entre los años 1985 y 1993, cuando Ilrraz era Perfecto de Disciplina en el Seminario Arquidiocesano “Nuestra Señora del Cenáculo” de Paraná. En ese contexto, sucedieron los siete hechos de corrupción de menores y abuso que motivaron su condena. Las víctimas eran mayormente chicos de entre doce y catorce años, provenientes de familias campesinas que habían ingresado al seminario con la intención de convertirse en sacerdotes.
Las primeras denuncias documentadas dentro de la Iglesia datan de 1994. Fue cuando algunas víctimas -aún menores- alertaron a autoridades eclesiásticas. Según los antecedentes judiciales, la entonces jerarquía eclesiástica decidió trasladar a Ilarraz primero a otra parroquia en Entre Ríos y posteriormente a Roma, bajo el pretexto de ampliar sus estudios.
En diciembre del año pasado, el papa Francisco lo expulsó del sacerdocio.




Comentarios