Vialidad Nacional salió a aclarar su postura tras la polémica por las obras frente al Hotel Sol de Funes, sobre la autopista Rosario-Córdoba. El organismo aseguró que no ordenó demoler la colectora recientemente arreglada, pero sí exigió el cierre de accesos irregulares que se abrieron sobre la traza.

En los últimos días, vecinos y autoridades locales de Funes manifestaron preocupación por una intervención de Vialidad Nacional sobre la colectora ubicada frente al Hotel Sol de Funes, en la autopista Rosario-Córdoba. La discusión se concentró en si el organismo había ordenado o no destruir las mejoras que se habían realizado en ese sector.
Desde el organismo nacional aclararon que el objetivo de la actuación fue regularizar accesos considerados ilegales a la autopista y garantizar las condiciones de seguridad vial. En ese sentido, remarcaron que no se trató de una decisión dirigida a deshacer obras municipales o privadas, sino de un pedido para adecuar los ingresos y egresos a la normativa vigente.
Accesos irregulares y riesgos para la seguridad vial
Vialidad advirtió que en el tramo en cuestión se detectaron maniobras “altamente peligrosas” entre la traza principal de la autopista Rosario-Córdoba y la colectora. Según el organismo, los accesos abiertos sin autorización favorecen giros indebidos, cruces en zonas no permitidas y frenadas bruscas, situaciones que elevan el riesgo de siniestros viales.
En el entorno del Hotel Sol de Funes, la circulación se intensificó en los últimos años por el crecimiento urbano de la ciudad y la instalación de nuevos emprendimientos sobre el corredor. Esa mayor presencia de vehículos en la colectora, combinada con accesos informales a la autopista, encendió alarmas en las áreas técnicas de Vialidad.
El organismo insistió en que cualquier ingreso o salida a una autopista debe contar con diseño, señalización y autorización específica, tanto para organizar el tránsito como para proteger a conductores y peatones. Cuando eso no ocurre, las colectoras terminan funcionando como carriles de aceleración o frenado improvisados, con consecuencias imprevisibles.
Regularización de obras y reclamo a las autoridades locales
En su respuesta, Vialidad Nacional remarcó que no exigió la demolición de las mejoras realizadas sobre la colectora de Funes, sino que reclamó que se corrijan y cierren los accesos irregulares que conectan directamente con la autopista Rosario-Córdoba. El planteo apunta a que las obras existentes se adapten a los estándares técnicos y legales requeridos.
La controversia dejó en evidencia la tensión entre las intervenciones locales para mejorar la circulación y el rol de los organismos nacionales encargados de administrar los corredores viales. Mientras tanto, la zona sigue bajo observación por el impacto que pueden tener estos accesos sobre la seguridad de quienes transitan a diario entre Rosario, Funes y otras localidades del área metropolitana.





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