En Rosario avanza la discusión para actualizar la normativa de taxis y permitir que vehículos eléctricos se incorporen al sistema, con la promesa de reducir fuerte los costos operativos sin alterar el servicio para los usuarios.

El Concejo Municipal junto a la Cámara de Titulares de Licencias de Taxis de Rosario (CATILTAR) analizan una modificación a la ordenanza de taxis vigente desde 1980, la cual propone habilitar la incorporación de unidades eléctricas a la flota que circula por Rosario. La iniciativa apunta a adaptar el marco legal a los cambios tecnológicos y a las nuevas demandas de movilidad sustentable en la ciudad.
El texto plantea que los vehículos impulsados por motores eléctricos puedan integrarse al sistema de taxis en igualdad de condiciones que los autos con combustibles fósiles, siempre que cumplan con los requisitos de seguridad, capacidad y prestación del servicio que fija la normativa local.
Entre los argumentos centrales de la propuesta se destaca el impacto económico para titulares y choferes. De acuerdo a las estimaciones que acompañan el proyecto, el uso de taxis eléctricos permitiría un ahorro anual de hasta $12 millones en costos operativos, principalmente por la reducción del gasto en combustibles y mantenimiento.
Ahorro de costos y apuesta por la sustentabilidad
Los impulsores de la iniciativa señalan que el sistema de taxis de Rosario enfrenta desde hace años una fuerte presión por el aumento de los combustibles y de los repuestos, lo que complica la rentabilidad del servicio. En ese contexto, la incorporación de unidades eléctricas aparece como una herramienta para aliviar la estructura de costos.
Además del factor económico, el proyecto remarca la necesidad de avanzar hacia un modelo de transporte urbano más limpio. La circulación de taxis eléctricos implicaría una reducción de emisiones contaminantes y de ruidos en las calles de la ciudad, en línea con las políticas de movilidad sustentable que discuten diferentes distritos del país.
La actualización de una ordenanza que tiene más de cuatro décadas también busca ordenar la incorporación gradual de nuevas tecnologías, evitando excepciones caso por caso y dando previsibilidad a los futuros licenciatarios que evalúan invertir en vehículos eléctricos.
Debate local y próximos pasos
La propuesta deberá atravesar el debate en el ámbito legislativo de Rosario, en el que se analizarán los detalles técnicos de la reglamentación: puntos de carga, condiciones de habilitación, vida útil de las unidades y posibles incentivos para facilitar la reconversión de la flota.
También se prevé que organizaciones vinculadas al transporte, cámaras empresarias y representantes de los titulares y choferes de taxis se sumen a la discusión para aportar su mirada sobre el impacto de la medida en el día a día del servicio.
Mientras tanto, la ciudad observa experiencias similares en otras localidades que ya incorporan movilidad eléctrica al transporte público y de pasajeros, con el objetivo de tomar como referencia aquellas prácticas que puedan adaptarse a la realidad de Rosario.




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