El presunto estafador abría los casilleros de un gimnasio para sustraer las tarjetas de crédito y hacer transferencias inmediatas. Las autoridades judiciales de la ciudad buscan determinar si existen más damnificados bajo esta ingeniosa modalidad.

Robo dentro de los vestuarios y maniobra con posnet
La denuncia fue radicada por una mujer que asiste a un gimnasio ubicado en la calle Salta al 1600, en pleno centro de Rosario. Según su relato, el sospechoso habría aprovechado un descuido en los vestuarios para sustraer su tarjeta bancaria de un casillero mientras ella entrenaba.
De acuerdo con lo expuesto ante las autoridades, el hombre llevaba consigo un posnet portátil y realizaba las operaciones de pago dentro del mismo establecimiento. Tras completar las transacciones, volvía a dejar la tarjeta en el casillero, intentando no levantar sospechas entre los demás socios.
La mecánica delictiva quedó registrada en las cámaras de seguridad del gimnasio, donde se lo observa manipulando los casilleros y utilizando el dispositivo de cobro. Esas imágenes resultaron claves para identificarlo y dar aviso a la policía.
Investigación y medidas de seguridad en gimnasios
Con la denuncia formalizada, el hombre fue aprehendido y quedó a disposición de la fiscalía correspondiente, que deberá avanzar con la investigación sobre el alcance de la maniobra. Se busca determinar si hubo más víctimas entre los socios del mismo gimnasio u otros establecimientos donde pudiera haber repetido el método.
El caso encendió las alarmas entre clientes y dueños de gimnasios de la zona céntrica, que comenzaron a revisar sus protocolos de seguridad en vestuarios y sectores de casilleros. Entre las medidas que se analizan figuran el refuerzo de la vigilancia con cámaras, el control de accesos y la recomendación de no dejar tarjetas ni elementos de valor en los lockers.
Especialistas en seguridad señalan que este tipo de maniobras se apoya en la confianza entre conocidos y en el uso de dispositivos de cobro móviles, que permiten concretar operaciones en pocos segundos. Por eso recomiendan revisar periódicamente los resúmenes bancarios y activar alertas de consumo para detectar movimientos sospechosos a tiempo.
Desde el gimnasio donde ocurrió el hecho indicaron que colaboran con la investigación y pusieron a disposición todas las grabaciones de las cámaras internas. Además, reforzaron la comunicación con los socios para que denuncien cualquier irregularidad vinculada al uso de sus tarjetas.
Cómo proteger las tarjetas en espacios compartidos
Ante este tipo de episodios, se aconseja no dejar tarjetas de crédito o débito en los casilleros y llevarlas siempre consigo, así como evitar compartir claves o fotos del plástico. También se sugiere activar el uso de la tarjeta desde la app del banco solo al momento de pagar y desactivarla luego.
Otra recomendación es configurar límites bajos de compra y notificaciones inmediatas por SMS o aplicaciones bancarias, lo que facilita detectar cualquier movimiento extraño y hacer el reclamo de inmediato ante la entidad emisora.
En caso de sospecha de uso indebido, la indicación es bloquear la tarjeta de forma urgente, guardar todos los comprobantes posibles y realizar la denuncia policial para que se investigue el origen de las operaciones.




Comentarios