La niña herida en la explosión de la feria escolar dejó la terapia intensiva y progresa en su recuperación con apoyo familiar.

Catalina, la niña que sufrió graves heridas tras la explosión en la feria escolar en Pergamino, comenzó a mostrar signos de mejoría. Luego de una cirugía de 11 horas para extraerle una esquirla de metal alojada en el cráneo, los médicos lograron estabilizarla, aunque también sufrió lesiones en la cara, un ojo y parte del maxilar. Su evolución permitió que pasara de terapia intensiva a una sala común, lo que representa un avance significativo en su recuperación.
La familia acompañó cada momento con constancia y preocupación. Sus padres recordaron la sorpresa y el dolor al enterarse del accidente mientras se encontraban en el hospital por otra intervención. “Era un momento de felicidad y en un segundo terminó todo”, comentaron, aún conmovidos por la situación. A pesar del impacto, celebran cada mejora de Catalina y valoran la posibilidad de permanecer más tiempo a su lado en la sala común.
El accidente ocurrió mientras la niña participaba de una actividad escolar durante su visita a la localidad de Rancagua, donde estaba con sus tíos. La explosión transformó un momento de alegría en un episodio crítico que obligó a una intervención compleja y a un seguimiento cercano por parte de los médicos.
Ahora, la atención se centra en la recuperación integral de la pequeña. Sus padres enfatizan la importancia de progresos constantes y buscan mantenerla en un entorno seguro y afectuoso. Cada paso hacia la mejora representa un alivio y una esperanza renovada. A través del acompañamiento familiar y la atención médica especializada, Catalina enfrenta la recuperación con pasos firmes, mientras sus padres celebran cada avance como un logro fundamental para su bienestar.




Comentarios