El Concejo Municipal de Rosario se prepara para votar el proyecto de torres que busca reactivar la construcción y ordenar el crecimiento urbano.

El proyecto que habilita la construcción de torres de gran altura en Rosario atraviesa su recta final. Tras semanas de discusión en comisiones y encuentros con sectores vinculados al urbanismo y la construcción, la iniciativa quedó lista para votarse en el Concejo Municipal.
En las últimas reuniones, cámaras empresarias, colegios profesionales y asociaciones inmobiliarias respaldaron el plan. Coincidieron en que el nuevo régimen permitirá destrabar más de 700 lotes estratégicos, impulsar inversiones y reactivar un sector con niveles de actividad en mínimos históricos. Además, el subsecretario de Planeamiento, Pablo Florio, aclaró que la altura máxima de 120 metros será excepcional y solo aplicará a seis lotes.
El esquema establece la tipología de perímetro libre, con edificios separados de las medianeras, lo que garantiza mayor ventilación y luz natural. Asimismo, incluye exigencias de infraestructura verde y busca repoblar áreas centrales como Abasto, Pichincha y los corredores principales. Gracias a estas condiciones, la iniciativa intenta ordenar el crecimiento y evitar decisiones caso por caso.
Desde la Cámara Argentina de la Construcción subrayaron que esta normativa ofrece una salida a la crisis. Según sus referentes, muchos desarrolladores frenaron proyectos por la falta de rentabilidad, pero este marco abre un horizonte distinto. Por lo tanto, consideran que la medida puede atraer capitales, generar empleo y dinamizar la ciudad.
Por su parte, el presidente de la comisión de Planeamiento, Fabrizio Fiatti, remarcó que no se trata solo de altura. Las torres, afirmó, permiten ordenar el crecimiento urbano, aprovechar infraestructura ya instalada y ofrecer viviendas modernas con costos de mantenimiento más accesibles. De esta manera, el Concejo se dispone a dar un paso clave para el futuro de Rosario.




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