Un padre y su hijo lograron sobrevivir tras pasar cuatro días atrapados bajo los escombros de un edificio derrumbado en La Guaira, Venezuela tras los terremotos. El dramático rescate renovó la esperanza en medio de jornadas marcadas por la tragedia.

Los equipos de emergencia trabajaron sin descanso entre el hormigón roto y las vigas retorcidas hasta localizar a las dos víctimas. El padre y el hijo quedaron atrapados cuando una parte del edificio se vino abajo, dejando una montaña de restos sobre lo que antes era su hogar.
Según testigos, los rescatistas detectaron señales de vida en medio del silencio gracias a golpes débiles y llamados de auxilio. A partir de ese momento, cada minuto se volvió clave para abrir un corredor seguro sin provocar nuevos derrumbes.
Tras más de 96 horas bajo los escombros, el operativo culminó con ambos sobrevivientes trasladados en camillas, en medio de aplausos y abrazos. Personal médico los asistió de inmediato por cuadros de deshidratación, golpes y el fuerte impacto emocional.
Cuatro días de búsqueda y esperanza
El caso del padre y su hijo se convirtió en símbolo de resistencia en La Guaira. Mientras continuaban las tareas de remoción de restos, vecinos y familiares se acercaron a acompañar el trabajo de los rescatistas y encendieron velas por las víctimas del derrumbe.
En un contexto de días continuos de tragedia, el hallazgo con vida de ambos ofreció un momento de alivio. Las autoridades locales destacaron la labor de los cuerpos de emergencia y remarcaron la importancia de respetar las zonas de riesgo mientras siguen las pericias sobre la estructura colapsada.





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