Tres amigos y trabajadores de la ciudad de Esperanza, Santa Fe, compraron un Renault 6 parado hace ocho años, lo plotearon con la gráfica oficial de Alpine, restauraron y encararon el desafío de viajar más de 2.500 kilómetros en carpa para alentar al Colapinto en Brasil.
Las pasiones populares en la Argentina no entienden de límites ni de presupuestos, y la irrupción de Franco Colapinto en la Fórmula 1 encendió una chispa que recuperó el espíritu aventurero de los fanáticos de los motores.
En diálogo con los micrófonos de Rosario La Ciudad, Hernán y Pablo —dos de los tres amigos protagonistas de esta travesía oriundos de Esperanza, provincia de Santa Fe— relataron los detalles de un proyecto que nació como una charla informal y terminó convirtiéndose en una noticia de repercusión nacional.
La historia comenzó durante un asado mientras miraban una carrera de la máxima categoría del automovilismo mundial. "Estaba mirando en mi teléfono una aventura de unos chicos que se fueron de Buenos Aires a Ushuaia en una renoleta. Le dije a Claudio: 'Qué lindo lo que hicieron estos chicos, algún día quiero hacer un viaje así'. Y él me respondió: '¿Y por qué no vamos a Brasil a ver a Franco?'", recordó Hernán en la entrevista. Al día siguiente, el grupo de WhatsApp ya estaba bautizado con el nombre "Interlagos 2026" y la decisión estaba tomada.
El hallazgo a 20 cuadras del taller y la sorpresa tras 8 años parado
Con el objetivo claro pero sin vehículo, los santafesinos comenzaron a recorrer pueblos vecinos buscando un modelo clásico de la marca del rombo que estuviera vinculado a la historia de Alpine. La búsqueda concluyó sorpresivamente a solo veinte cuadras de su propio taller en Esperanza, donde encontraron un Renault 6 abandonado en un garaje.
"Estaba guardado hacía ocho años, con las ruedas desinfladas, los frenos trabados y lleno de telarañas. Lo sacamos entre cuatro empujando, lo trajimos a tiro con una camioneta y la ansiedad fue tan grande que le sacamos el carburador, lo limpiamos, le pusimos una botellita con nafta ¡y el motor arrancó después de ocho años parado!", relataron entusiasmados.
A partir de ese momento, los tres trabajadores —Hernán en su taller mecánico, Pablo como camionero y Claudio en el rubro de automatización de portones— dedicaron cada fin de semana durante cuatro meses a restaurar el vehículo de manera integral. Desarmaron la estructura por completo, revisaron la mecánica tren por tren y convocaron a un amigo especialista en rotulación para aplicarle la gráfica identificatoria con los colores oficiales de Alpine, bautizando al modelo como la "Renoleta A527".
Sin entradas, en carpa y con la fe intacta
Con los ahorros invertidos en la compra de repuestos, chapa, pintura y neumáticos, el grupo admitió entre risas que encararon el viaje hacia San Pablo sin tener los tickets para el Gran Premio asegurados. Para financiar los costos del trayecto en ruta, organizaron una peña solidaria en su ciudad que reunió a más de 200 personas, además de sumar el apoyo voluntario de vecinos, comerciantes y sponsors locales que colaboraron con combustible, lubricantes y repuestos para el camino.
"Pasa que somos gente de laburo y todo fue a pulmón. Con lo que gastamos en el auto podríamos haber pagado el pasaje en avión, pero esto es una travesía de amigos. Vamos a viajar en carpa, cocinando al lado del auto donde paremos. Y si no conseguimos entradas, iremos igual: me llevo un pico y una pala como los topos y paso por abajo del circuito", bromeó Pablo durante la nota.
El mensaje que llegó al entorno de Colapinto
La travesía santafesina trascendió las fronteras de la provincia y generó eco en los principales medios nacionales. Según revelaron durante la transmisión en vivo, la repercusión fue tal que la movida llegó directamente a los oídos del propio piloto y de su equipo de comunicación.
"Nos dijeron que a la community manager de Franco y a él mismo ya le llegaron las fotos y los videos del auto. Para nosotros, ver la Fórmula 1, hacer este viaje en auto con amigos y que Colapinto se entere es cumplir un sueño tras otro. Lo único que nos falta para coronar todo esto es que nos deje una firmita en la chapa de la Renoleta", concluyeron.