Un preso se fugó este domingo por la tarde de la comisaría 12ª de barrio Ludueña tras atacar a un policía cuando le abrió la puerta del módulo de detención, en un hecho que vuelve a exponer la fragilidad del sistema de custodia.

El evadido fue identificado como Lucas Ezequiel Almua, de 29 años, quien permanecía detenido en esa seccional desde el viernes. De acuerdo al parte policial, el interno pidió agua y aprovechó el momento en que el cabo de cuarto abrió la reja para sorprenderlo con un golpe.
Según la primera reconstrucción, Almua tomó un palo dentro del módulo y golpeó al efectivo, que cayó al piso y quedó aturdido. En esa maniobra, el preso logró salir corriendo hacia el sector de ingreso de la comisaría 12ª y escapar a la calle antes de que el resto del personal pudiera reaccionar.
El hecho ocurrió en plena tarde de domingo, en la sede policial ubicada en barrio Ludueña, una zona ya atravesada por reiterados episodios de inseguridad y violencia urbana. Tras la fuga, se montó un operativo de búsqueda en el entorno de la seccional y en distintos puntos de Rosario.
El policía agredido recibió atención médica por el golpe sufrido, mientras se labraron actuaciones internas para determinar cómo se produjo la evasión y si se incumplieron protocolos de seguridad en el manejo de los detenidos.
Investigación y operativo para recapturar al preso
La Justicia dispuso medidas urgentes para localizar a Lucas Ezequiel Almua y pidió colaboración a las distintas unidades policiales. La fuga en la comisaría 12ª reaviva el debate sobre el uso de las seccionales como lugares de alojamiento prolongado de detenidos y la falta de condiciones adecuadas para su custodia.




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