El seguro por desempleo alcanzó cifras récord en 2024 debido a los despidos masivos que afectaron a varios sectores de la economía.

El seguro por desempleo registró un fuerte incremento en 2024, con un 60% más de altas respecto al año anterior, en un contexto de recesión y ajuste económico impulsado por el gobierno de Javier Milei. Un total de 174.335 trabajadores despedidos sin causa accedieron a esta prestación, superando ampliamente los 108.942 casos de 2023 y duplicando los de 2022. Esta cifra marcó un récord en la última década, superando incluso los niveles alcanzados durante la pandemia.
El sector de la construcción encabezó las solicitudes con 54.046 beneficiarios, seguido por la industria manufacturera (36.233), el comercio (28.790) y las actividades administrativas (14.150). También hubo un impacto significativo en transporte, gastronomía y salud. En diciembre de 2024, el seguro por desempleo alcanzó a 102.549 personas, con un pago promedio de $214.822. La mayoría de los beneficiarios residía en la provincia de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y la Ciudad de Buenos Aires.
A pesar de las proyecciones oficiales de recuperación, la situación laboral sigue siendo preocupante. El aumento en los despidos, suspensiones y cierres de empresas refleja la crisis en la producción y la falta de dinamismo en el empleo. Además, los datos oficiales no contemplan la pérdida de trabajo en el sector informal, donde la precarización es aún mayor.
El seguro por desempleo cubre a quienes fueron despedidos sin justa causa, finalizó su contrato o sufrió cesantía involuntaria. La prestación tiene una duración de hasta 12 meses e incluye obra social y asignaciones familiares. Su monto varía según los ingresos previos y el tiempo trabajado, aunque está sujeto a topes fijados por el Consejo del Salario. Para acceder, se requiere un mínimo de seis meses de aportes en los últimos tres años, con condiciones específicas para trabajadores temporales.




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