El municipio de la ciudad de Santa Fe volvió a poner en primer plano el debate por los radares de velocidad, en particular el que funciona en barrio Candioti Sur, y aseguró que estos dispositivos son una herramienta central para la prevención de siniestros viales.

El intendente defendió el uso de radares
En medio de las críticas que generó el cinemómetro instalado en barrio Candioti Sur, el intendente de la ciudad de Santa Fe reafirmó la continuidad de los radares de velocidad y remarcó que su objetivo principal es prevenir accidentes de tránsito, no recaudar.
El jefe municipal respondió consultas específicas sobre el dispositivo ubicado en esa zona, uno de los más cuestionados por vecinos y automovilistas. Allí insistió en que los controles automáticos deben cumplir con criterios de transparencia y visibilidad para ser aceptados por la población.
“Tiene que estar visible, ser avisado y no podemos tener uno escondido”, sostuvo, al marcar distancia de cualquier práctica que pueda interpretarse como una trampa para los conductores. Según remarcó, los carteles de advertencia y la adecuada señalización son claves para que el radar cumpla su función preventiva.
Prevención vial y polémica vecinal
El radar de Candioti Sur se convirtió en los últimos meses en un foco de polémica barrial. Residentes de la zona cuestionan su ubicación y el volumen de multas emitidas, mientras que el municipio insiste en que el control de velocidad es necesario en arterias con alto tránsito y cruces peatonales.
Desde la administración local sostienen que la reducción de la velocidad máxima en avenidas clave permite bajar la gravedad de los siniestros y cuidar tanto a peatones como a ciclistas y motociclistas. En ese marco, señalan que la presencia de radares actúa como un disuasivo permanente frente a las conductas de riesgo.
Las autoridades municipales también remarcan que, además de la tecnología, se trabaja en campañas de concientización para promover el respeto a las normas de tránsito y el uso responsable del espacio público, especialmente en barrios residenciales como Candioti Sur.
Cómo deben funcionar los controles de velocidad
Al referirse al marco general de la política vial, el intendente explicó que los radares deben estar correctamente homologados y acompañados por señalización anticipada que informe a los conductores sobre el inicio de la zona controlada y la velocidad máxima permitida.
De acuerdo con la posición del municipio, un esquema de control eficiente incluye:
- Radares visibles y bien identificados.
- Carteles de advertencia previos en las principales vías de acceso.
- Difusión de los límites de velocidad en cada corredor.
- Instancias de educación vial para conductores y peatones.
El municipio insiste en que, bajo estas condiciones, los radares se transforman en una herramienta legítima para ordenar el tránsito y reducir la siniestralidad, y no en un mecanismo de sanción sorpresiva.





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