El oficialismo de Santa Fe empezó a delinear una reforma electoral que promete cambiar la forma en que se vota en la provincia, con una nueva boleta única, límites a la exposición mediática de candidatos y reglas para preservar la gobernabilidad en la Legislatura.

Referentes del radicalismo y el socialismo ya trabajan sobre diferentes borradores para unificar criterios y avanzar hacia un proyecto común. La idea es, luego, sentarse a negociar con el peronismo y el resto de las fuerzas políticas, en busca de un acuerdo amplio que le dé sustento a la reforma.
Uno de los ejes centrales del debate es la nueva boleta única. El objetivo es simplificar la experiencia de votación, ordenar mejor la oferta electoral y evitar confusiones, manteniendo el sistema santafesino pero con ajustes de diseño y reglas más claras.
En paralelo se analiza un plan para frenar la farandulización de la política, es decir, limitar el uso de figuras mediáticas o celebridades sin trayectoria en la gestión pública como principal herramienta de campaña. La discusión incluye posibles restricciones sobre cómo se presentan las candidaturas y qué información priorizar frente al electorado.
Mayoría automática, nueva Constitución y gobernabilidad
La reforma electoral se cruza con los cambios que introduce la nueva Constitución de Santa Fe, que elimina la mayoría automática en la Cámara de Diputados. Hasta ahora, la fuerza que ganaba la elección se garantizaba un número de bancas que le permitía controlar el recinto casi sin necesidad de acuerdos.
Con el nuevo esquema, la distribución de escaños será más proporcional a los votos obtenidos, lo que obliga a construir consensos. En este contexto, una de las grandes preocupaciones del oficialismo es que ese cambio no derive en una Legislatura paralizada ni en dificultades para sostener la gestión de gobierno.
Por eso, los equipos técnicos del radicalismo y el socialismo estudian fórmulas que permitan equilibrar representación y gobernabilidad, evitando tanto la concentración excesiva de poder como la fragmentación extrema del sistema político santafesino.
Próximos pasos y negociación política
La hoja de ruta contempla, en primer lugar, cerrar un documento consensuado dentro del oficialismo. Recién después se abrirá una mesa de diálogo con el peronismo y otras bancadas, donde se terminarán de pulir los detalles de la boleta única, los pisos electorales y las nuevas reglas para campañas y armado de listas.
En ese debate también se analizan los pisos electorales necesarios para que una lista acceda a bancas y la posibilidad de introducir mecanismos que fortalezcan los bloques y reduzcan la dispersión, sin cerrar la puerta a fuerzas minoritarias con representación real en el territorio.
La reforma que se viene en Santa Fe se jugará, en definitiva, en dos planos: por un lado, cómo votan los ciudadanos y qué información reciben; por otro, cómo se ordena el poder dentro de la Legislatura para garantizar que el fin de la mayoría automática no implique un freno a la acción de gobierno.




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