Un relevamiento nacional del Observatorio de Violencias “Mercedes Pagnutti” encendió una nueva alarma en Santa Fe: el departamento Rosario aparece como el principal foco provincial de crímenes vinculados a la violencia de género, con especial impacto en mujeres jóvenes.

El Observatorio de Violencias “Mercedes Pagnutti” presentó su último informe nacional correspondiente al período enero-mayo de 2026 y puso el foco en lo que ocurre en la provincia de Santa Fe. Dentro del territorio santafesino, el departamento Rosario aparece como el epicentro de los crímenes por violencia de género, en un contexto atravesado por el retroceso de políticas públicas y la expansión de discursos negacionistas.
Según el relevamiento, la mayoría de los hechos más graves se producen en ámbitos domésticos y tienen como víctimas principales a mujeres jóvenes. Esa combinación –el hogar como escenario y la juventud de las víctimas– refuerza la preocupación de las organizaciones feministas y de los espacios que siguen de cerca la problemática en Rosario y la región.
Un informe que alerta sobre la situación en Santa Fe
El período analizado, de enero a mayo de 2026, permite trazar una radiografía temprana del año y detectar tendencias. En ese marco, Santa Fe vuelve a ubicarse entre las provincias con índices elevados de femicidios y crímenes por motivos de género, y dentro de ese mapa Rosario concentra buena parte de los casos registrados.
El Observatorio “Mercedes Pagnutti” elabora sus informes cruzando información judicial, policial y de organizaciones territoriales. El objetivo es poner números y contexto a una problemática que, pese a la masividad de las movilizaciones de Ni Una Menos, sigue mostrando una alta persistencia de hechos letales.
En la ciudad de Rosario, la preocupación se potencia por la coexistencia entre la violencia de género y otros delitos violentos que ya vienen golpeando a los barrios. Las organizaciones advierten que muchas mujeres viven una doble amenaza: la del entorno delictivo y la que se da en el interior de sus propias casas.
Desafíos para la prevención y el acompañamiento
Frente a este escenario, organizaciones feministas y de derechos humanos insisten en la necesidad de sostener y fortalecer las políticas públicas en todos los niveles del Estado. Reclaman más recursos para los dispositivos de denuncia, refugios, patrocinios jurídicos gratuitos y equipos interdisciplinarios que trabajen tanto en la asistencia como en la prevención.
En Rosario, además, plantean que las acciones locales deben articularse con una mirada integral de seguridad, que incluya el entorno barrial y la presencia de fuerzas estatales sin descuidar la perspectiva de género. La lectura es clara: sin políticas activas y sin un mensaje firme contra la violencia machista, los números del Observatorio difícilmente se reviertan.





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