El Senado vuelve a discutir la reforma política en un clima de tensión creciente, mientras la oposición dialoguista insiste en que el proyecto incluya un sistema de ficha limpia para limitar las candidaturas de dirigentes con condenas.

Este martes se reunirá la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara alta para escuchar a especialistas e invitados, en una nueva instancia del debate por la reforma política que impulsa el oficialismo nacional.
Mientras tanto, los senadores alineados con la oposición dialoguista ya adelantaron que condicionan su apoyo a que se avance con un esquema de ficha limpia, que restrinja el acceso a las listas a quienes tengan condenas penales firmes.
El oficialismo apuesta a que las negociaciones de los próximos días permitan destrabar el tratamiento en comisión y encaminar la firma de un dictamen, aunque todavía no hay acuerdo cerrado sobre los puntos más sensibles de la reforma.
Entre los temas en discusión aparecen posibles cambios en el sistema electoral, la regulación del financiamiento de campañas y eventuales modificaciones en los mecanismos de control y transparencia de los partidos políticos.
Ficha limpia y tensiones en la negociación
La presión por incorporar ficha limpia se convirtió en uno de los ejes de la pulseada. Referentes opositores sostienen que una reforma política sin esa cláusula quedaría incompleta frente a la demanda social de mayor transparencia.
Desde el oficialismo advierten, en cambio, que cualquier limitación a las candidaturas debe respetar las garantías constitucionales y evitar que se utilicen causas judiciales en trámite como herramienta de proscripción política.
La reunión de la Comisión de Asuntos Constitucionales será clave para medir hasta dónde está dispuesto a ceder cada sector y si el Congreso logra encarrilar una reforma política con amplio consenso.




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