La reforma de seguridad que impulsa el gobierno de Maximiliano Pullaro suma un nuevo capítulo: ahora busca cambiar quién investiga y sanciona las faltas más graves dentro de la propia policía santafesina.

Maximiliano Pullaro presentó en la Cámara de Diputados un proyecto que apunta de lleno al control interno de la policía. En concreto, la iniciativa quita a la propia fuerza la potestad de juzgar sus inconductas más graves. De este modo, la reforma traslada esas decisiones a organismos externos.
Según la propuesta, las investigaciones disciplinarias más sensibles pasarán a estar en manos de instancias autónomas. Al respecto, el nuevo sistema sumará la participación de la Justicia, la Legislatura y universidades públicas. Por lo tanto, la apuesta política busca generar mayor transparencia y reducir el corporativismo dentro de la fuerza.
Con la reforma de seguridad, el Ejecutivo busca cambiar el circuito de las denuncias. Específicamente, el gobierno pretende que los casos de corrupción, abusos de autoridad y faltas graves ya no queden encerrados en los sumarios internos policiales. Asimismo, la intervención de organismos externos apunta a garantizar controles cruzados y la trazabilidad de cada expediente.
Por su parte, el ingreso del proyecto a la Cámara Baja abre ahora una etapa de debate político y técnico. Durante este período, los legisladores discutirán los alcances, las competencias y los recursos de estos nuevos organismos.
El oficialismo confía en el éxito de la propuesta. De igual manera, las autoridades esperan que la medida se convierta en una herramienta clave para depurar la fuerza. Con esta acción, el gobierno busca fortalecer la política criminal en Santa Fe.





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