Una adolescente entró armada a una escuela, disparó aire y reclamó la presencia de su profesora de matemáticas, lo que abrió debate sobre su relación.

Una adolescente de 14 años disparó al aire dentro de su colegio y permaneció atrincherada por más de cinco horas hasta entregarse. Durante ese tiempo pidió insistentemente por su profesora de matemáticas, Raquel Guiñazú, de 56 años, quien en ese momento se encontraba dando clases en otro sector. Ante esa situación, directivos y preceptores decidieron retirarla junto con sus alumnos para resguardar su seguridad.
La docente es reconocida en la comunidad educativa por su disciplina y exigencia. Exalumnos y padres la describen como una profesora excelente, aunque estricta. Sin embargo, el hecho de haber sido mencionada por la joven encendió dudas sobre su vínculo con ella. Algunos estudiantes aseguraron que la relación no era buena y recordaron tensiones por cuestiones académicas, como un aplazo en un examen. Incluso surgieron versiones de bullying, aunque no existen denuncias formales ni pruebas que las respalden.
Mientras tanto, varios trabajadores de la institución defendieron a la profesora. No obstante, otros pidieron investigar posibles conflictos previos que podrían no haberse atendido de manera adecuada. De esta manera, la figura de Guiñazú quedó en el centro del debate sobre lo ocurrido.
La adolescente permanece internada y recibe atención psicológica, mientras las autoridades educativas de Mendoza anunciaron jornadas especiales de acompañamiento y contención. Dichas actividades buscan dar apoyo a los estudiantes y también a los docentes afectados por el episodio.
El caso generó un fuerte impacto en la comunidad escolar. Por un lado, expuso las tensiones en la relación entre alumnos y profesores. Por otro, abrió interrogantes sobre el seguimiento de situaciones conflictivas que, si no se abordan a tiempo, pueden escalar hasta episodios de grave riesgo para todos.



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