Las expectativas salariales y la brecha de género exponen contrastes en áreas como marketing, finanzas y comercio en Argentina.

En Argentina, las expectativas salariales muestran grandes diferencias según el puesto y la experiencia. Un supervisor jefe en impuestos aspira a 3.850.000 pesos, mientras que un camarero junior busca apenas 725.000. Sin embargo, el promedio general se ubica en 1.588.000 pesos mensuales, con un incremento del 24% frente al 15% de inflación acumulada en el semestre.
Según Tomás Bence Pieres, director de Hiring Room, este fenómeno refleja una revalorización del trabajo. Señaló que muchos empleados consideran que sus tareas merecen una compensación mayor y que, además, enfrentan gastos cada vez más altos. En su visión, cada rol debe contar con una remuneración acorde, aunque reconoció que el contexto económico empuja a pedir aumentos más acelerados.
En cuanto a los sectores, el área de marketing y comunicación lidera el crecimiento con un 33% en las aspiraciones salariales. Le siguen recursos humanos, administración y finanzas. En contraste, el área comercial solo crece un 15%, debido a la fuerte competencia y la mayor oferta de profesionales en ese campo.
El informe también expone un dato inquietante: la brecha de género en las expectativas. Los hombres elevaron sus pedidos en comparación con el mes anterior, mientras que las mujeres registraron una caída en sus pretensiones.
Bence Pieres subrayó que el futuro laboral exigirá más foco en las habilidades y el valor agregado de cada persona. Recalcó que los perfiles digitales y tecnológicos concentran mejores oportunidades de remuneración, lo que obliga a repensar la formación y el desarrollo profesional en un mercado en constante transformación.



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