Máximo Kirchner fue sometido a una cirugía programada por un cistoadenoma parotídeo bilateral, un tumor benigno que afecta a las glándulas salivales. La intervención se realizó sin complicaciones y el dirigente permanecerá en observación para controlar su recuperación inmediata.

Qué es un cistoadenoma parotídeo bilateral
El cistoadenoma parotídeo bilateral es un tipo de tumor benigno que se desarrolla en las glándulas parótidas, ubicadas a cada lado de la cara, por delante de las orejas. Se lo denomina “bilateral” cuando compromete ambas glándulas al mismo tiempo. No se trata de un cáncer, pero requiere seguimiento médico y, en muchos casos, tratamiento quirúrgico.
Las glándulas parótidas forman parte del sistema salival y tienen un rol clave en la digestión inicial de los alimentos. Cuando aparece un tumor como un cistoadenoma, suele manifestarse como un bulto palpable o aumento de volumen en la zona, que en general crece de manera lenta y progresiva.
Al ser una lesión benigna, el riesgo principal no está en la diseminación a otros órganos, sino en las molestias locales, la posibilidad de que siga creciendo y la cercanía con el nervio facial, que es el responsable de los movimientos de la mímica de la cara. Por eso, las decisiones sobre el tratamiento tienen en cuenta tanto la salud general del paciente como la preservación de la función facial.
Síntomas y motivos de consulta
En la mayoría de los casos, los cistoadenomas parotídeos se presentan como una masa indolora. A menudo, el paciente nota una protuberancia en la mejilla o cerca del ángulo de la mandíbula, que no desaparece y puede aumentar de tamaño con el tiempo. No es habitual que aparezca dolor intenso, aunque puede haber sensación de tirantez o incomodidad.
Ante la aparición de un bulto en esa región, los especialistas recomiendan consultar a un médico clínico u otorrinolaringólogo. El profesional suele indicar estudios por imágenes, como ecografías o tomografías, y en algunos casos una punción para analizar células del tumor y descartar otras patologías.
Tratamiento y por qué se indica la cirugía
Cuando se confirma el diagnóstico de cistoadenoma parotídeo, la cirugía programada es el tratamiento más frecuente. El objetivo es extirpar el tumor y preservar al máximo la glándula y el nervio facial. Se realiza con anestesia general y suele requerir al menos una noche de internación para controlar la evolución postoperatoria.
En el postoperatorio inmediato, los equipos médicos monitorean el estado general del paciente, el dolor, la movilidad facial y la correcta cicatrización de la herida. En ausencia de complicaciones, la recuperación continúa en el domicilio, con controles periódicos para evaluar el resultado de la intervención y descartar recidivas.
La intervención sobre ambas glándulas, como en los casos bilaterales, requiere una planificación cuidadosa. En general se prioriza minimizar el riesgo de lesiones nerviosas y preservar la función salival. La decisión sobre el momento de operar y la extensión de la cirugía se toma en base a estudios previos y al criterio del equipo tratante.
Seguimiento y pronóstico
Los cistoadenomas parotídeos tienen en general un pronóstico favorable tras la resección completa. El seguimiento médico busca detectar de manera temprana cualquier signo de recidiva, algo que no es frecuente pero puede ocurrir si quedan pequeños restos de tejido tumoral.
En líneas generales, luego de estas intervenciones los pacientes pueden retomar sus actividades habituales en un plazo relativamente corto, siguiendo las indicaciones de reposo, cuidado de la cicatriz y controles clínicos. La clave es consultar a tiempo y sostener el vínculo con el equipo de salud para un control adecuado a largo plazo.





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