El gobernador Maximiliano Pullaro y el intendente Pablo Javkin anuncian una inversión histórica en servicios básicos para Rosario. El foco estará puesto en los barrios que arrastran décadas de postergación en su infraestructura.

El Gobierno de Santa Fe y la Municipalidad de Rosario ultiman los detalles de un paquete de obras históricas. Apuntan a renovar redes eléctricas, agua potable, cloacas y desagües pluviales en distintos sectores de la ciudad.
La inversión busca atacar de frente la infraestructura esencial de muchos barrios. Ésta tiene décadas de antigüedad y ya no responde a la demanda actual.
Obras para una ciudad que creció sin servicios a la par
Con el anuncio, la Provincia y el Municipio apuntan a mejorar la calidad de vida en zonas donde los cortes de luz, la baja presión de agua y los anegamientos se volvieron parte de la rutina cotidiana.
El plan de inversión histórica incluiría intervenciones escalonadas, priorizando los sectores más críticos y coordinando los trabajos para reducir el impacto en la circulación y en la actividad comercial.
Detrás de la apuesta está la necesidad de adaptar Rosario a un escenario urbano más exigente, con mayor densidad poblacional y eventos climáticos cada vez más intensos, que exponen las debilidades de una red de servicios envejecida.
Al respecto, destacan que estas obras se piensan como una política de largo plazo. Estarán orientadas a consolidar una ciudad más segura, planificada y preparada para el futuro.




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