De acuerdo al boletín epidemiológico de la semana 46, no hay casos confirmados de dengue en la provincia de Santa Fe.

De acuerdo al informe epidemiológico de Santa Fe correspondiente a la semana 46 -finalizada el 15 de noviembre- no se reportan nuevos casos de dengue en la provincia en el comienzo de la temporada. Si bien el pico a nivel nacional suele darse entre marzo y abril, el año pasado el primer caso reportado en territorio santafesino fue el 6 de noviembre. Por eso, este dato resulta alentador en el marco del comienzo de la temporada estival, con altas temperaturas y precipitaciones.
Dicho boletín epidemiológico presenta la situación de los eventos de notificación obligatoria priorizados en toda la provincia. Fue confeccionado con datos del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS) y notificado hasta el pasado 15 de noviembre.
Desde el inicio de la nueva temporada, se notificaron 3.553 casos sospechosos de dengue. Del total, nueve fueron confirmados por laboratorio: cuatro casos autóctonos -dos de Formosa y dos de Buenos Aires- y cinco con antecedentes de viaje, dos casos en Buenos Aires, dos en CABA y uno en Entre Ríos.
Mientras que en Santa Fe, desde la semana 31 hasta la semana 46, se notificaron 237 eventos “dengue” y “dengue durante la gestación”. Sin embargo, ninguno se confirmó.
Al respecto, la directora de Promoción y Prevención de la Salud provincial Analía Chumpitaz dijo: “Hasta el momento en la provincia no tenemos registrados casos confirmados de dengue, chikungunya, zika ni ninguna otra arbovirosis. Seguimos con refuerzo de la vigilancia epidemiológica, dada la circunstancia que observamos en el resto del continente y obviamente a la proximidad del verano, cuando aumenta el riesgo y también los viajes”, explicó.
Santa Fe: no hay casos confirmados de dengue en el comienzo de la temporada
Si bien en la provincia está el vector todo el año, no existe el virus de manera endémica. Las autoridades sanitarias destacan este diagnóstico al señalar que la enfermedad ingresa a través de alguien que viaja. Estas personas, al volver a su casa, no usan el repelente de manera adecuada y no avisan en tiempo y forma para poder hacer el diagnóstico y el bloqueo correspondiente.
“Hay un aumento en la capacidad de la gente de entender lo que son estas enfermedades, de que nos puede suceder, sobre todo a las personas que viajan. La gente se ha acostumbrado más a utilizar el repelente y también al descacharrado. Pero obviamente depende de muchos factores“, consideró la funcionaria. Y agregó: “Este año vamos a tener sequía, lo cual de alguna manera siempre se plantea como algo positivo porque no va a haber lluvias. Sin embargo, en el centro norte habrá cosecha de cultivos que requieren agua. Estamos muy atentos también a ese trabajo con los otros ministerios”.



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