En tiempos de plataformas digitales, redes sociales y contenidos disponibles a toda hora, la radio conserva un lugar importante en la vida cotidiana de los oyentes de Argentina. Ya sea durante el desayuno, en los traslados o mientras se realizan otras actividades, el medio mantiene una presencia sostenida: quienes lo escuchan le dedican, en promedio, cinco horas diarias.
El dato surge de Audio Pulse 2026, un estudio de Ibope publicado por Fifty5Blue. Éste señala que la radio alcanza a más del 60% de la población argentina. La cifra de cinco horas corresponde al tiempo de escucha entre quienes consumen radio y no al promedio de todos los habitantes del país.
Los resultados muestran que, pese a los cambios en las formas de acceder a la información y el entretenimiento, la radio sigue integrada a las rutinas diarias y encuentra nuevas maneras de llegar a su audiencia.
El hogar, el principal lugar de escucha
La casa continúa siendo el espacio donde más personas escuchan radio. Según el relevamiento, el 68% de los oyentes consume contenidos radiales en el hogar. En segundo lugar aparece el automóvil, con el 31%, seguido por el ámbito laboral, con el 21%. Los porcentajes no son excluyentes, ya que una misma persona puede escuchar radio en distintos lugares a lo largo del día.
Esta distribución permite observar cómo el medio acompaña diferentes momentos de la vida cotidiana. En el hogar, puede estar presente durante las tareas domésticas o las comidas; en el auto, durante los viajes; y en el trabajo, como compañía mientras se desarrollan otras actividades.
El estudio destaca, además, la relación de la radio con las comunidades en las que se inserta y con los temas de interés local. Esa cercanía con la audiencia constituye uno de los rasgos que explican su continuidad, incluso frente a la expansión de nuevas plataformas de comunicación.
La transformación tecnológica también modificó la manera de escuchar radio. El informe indica que el 40% de los oyentes utiliza el celular para acceder a los contenidos. Este dato refleja la convivencia entre los receptores tradicionales y las alternativas digitales, como las aplicaciones y las transmisiones por internet. De esta manera, la escucha ya no depende de estar en un lugar determinado ni de contar con un aparato de radio convencional.
La posibilidad de acceder desde el teléfono amplía las situaciones en las que se puede consumir contenido radial y facilita el vínculo con las emisoras fuera del hogar o del automóvil.
Cinco horas de escucha, un indicador del hábito
El promedio de cinco horas diarias constituye uno de los datos centrales del estudio, aunque debe interpretarse con precisión. Mide el tiempo dedicado a la radio por quienes la escuchan, no una exposición continua ni necesariamente una atención permanente.
La permanencia del medio se vincula con su capacidad para integrarse a otras actividades, ofrecer información y sostener una compañía sonora durante distintos momentos del día.
Los resultados de Audio Pulse 2026 describen así un escenario en el que la radio conserva alcance y tiempo de escucha, al mismo tiempo que incorpora nuevas formas de distribución. La combinación de presencia cotidiana, contenidos vinculados con la realidad local y acceso desde dispositivos móviles muestra cómo un medio tradicional continúa adaptándose a los cambios en los hábitos de consumo.