El papa León XIV encabezó en Barcelona la bendición de la nueva cruz que corona la torre más alta de la Sagrada Familia, en una misa a la que asistió por primera vez como presidente el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez.

En una ceremonia histórica, León XIV inauguró la cruz de Cristo instalada en la cúspide de la torre central de la Sagrada Familia, símbolo máximo del templo diseñado por Antoni Gaudí y emblema de Barcelona.
Durante la homilía, el pontífice lanzó un firme mensaje contra la guerra y llamó a la unidad en un contexto internacional y europeo atravesado por conflictos armados y tensiones políticas.
León XIV pidió a los líderes y a la sociedad dejar de lado la confrontación y avanzar hacia un diálogo que priorice la paz. Destacó que la cruz que ahora corona la Sagrada Familia debe ser leída como un llamado a la reconciliación.
Presencia de Pedro Sánchez en una España polarizada
La misa tuvo un condimento político: Pedro Sánchez participó por primera vez como presidente en una celebración de estas características, en medio de una España marcada por la polarización y fuertes diferencias entre oficialismo y oposición.
Frente a ese escenario, León XIV insistió en que las instituciones tienen la responsabilidad de bajar la tensión social y construir espacios de encuentro. La imagen del Papa en la Sagrada Familia, junto a Sánchez, buscó transmitir un gesto de acercamiento y moderación.
Con la bendición de la nueva cruz, la Sagrada Familia suma un hito más en su largo camino hacia la finalización de las obras, mientras Barcelona se posiciona, otra vez, como escenario de mensajes con impacto global.





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