La decisión del Ministerio de Economía de reducir gradualmente las retenciones a las exportaciones industriales fue recibida con alivio por el sector fabril, que espera un mayor impulso a la producción y nuevas inversiones.

La Unión Industrial Argentina (UIA) destacó el anuncio del Ministerio de Economía sobre la reducción de los Derechos de Exportación para productos industriales, que comenzará a aplicarse desde julio de 2025. La entidad consideró que la medida mejora la competitividad externa, pero advirtió que se necesita un esfuerzo coordinado con provincias y municipios para aliviar la presión fiscal sobre la actividad productiva.
Desde la cartera económica se confirmó que las retenciones industriales disminuirán en 0,375 puntos porcentuales a partir de julio de 2025, en el marco de un esquema progresivo que tiene como objetivo llegar a una alícuota de 0% en junio de 2027. Este sendero procura dar previsibilidad a las empresas exportadoras y favorecer la planificación de inversiones de mediano plazo.
Reclamo a provincias y municipios para que acompañen
En su pronunciamiento, la UIA remarcó que la rebaja nacional de retenciones es un paso positivo, pero sostuvo que será insuficiente si no se registra un alivio paralelo en la presión impositiva provincial y municipal. La entidad fabril instó a los gobiernos subnacionales a revisar tasas, impuestos locales y regímenes de ingresos brutos que, según el sector, encarecen la producción y restan competitividad.
Para la industria, el costo fiscal agregado se compone no solo de tributos nacionales, sino también de contribuciones y gravámenes que se aplican a lo largo de la cadena productiva. En ese sentido, la UIA reclamó que las provincias y los municipios “acompañen el proceso” iniciado por Economía, de modo que la mejora en las condiciones para exportar se traduzca efectivamente en más producción y empleo formal.
Un sendero de baja de retenciones hasta 2027
La reducción paulatina de los Derechos de Exportación apunta a darle horizonte a los distintos complejos industriales. La confirmación de que la alícuota llegará a cero en junio de 2027 busca ser una señal para proyectos que requieren varios años de maduración, como los vinculados a bienes con mayor valor agregado, tecnología y empleo calificado.
En este marco, las empresas del sector consideran que un esquema de retenciones decreciente puede mejorar las condiciones para ganar mercados externos y sostener la actividad en un contexto de demanda interna aún débil. Sin embargo, destacan que la estabilidad macroeconómica, el acceso al financiamiento y la simplificación regulatoria siguen siendo factores centrales para consolidar un proceso de crecimiento.
La discusión sobre retenciones y carga tributaria se da en un escenario en el que la industria busca recuperar niveles de producción, empleo y exportaciones tras años de volatilidad. La respuesta de las provincias y municipios al llamado de la UIA será clave para definir cuán profundo será el impacto de la rebaja de Derechos de Exportación en la economía real.





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