La misteriosa muerte de una científica en un instituto de Siberia encendió las alarmas de la comunidad internacional por la posible presencia de peste neumónica. Ante esta situación, las autoridades en Rusia rechazaron la existencia de patógenos peligrosos mientras la OMS exige mayor transparencia.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y diversas agencias internacionales monitorean con atención la extraña muerte de Daria Shipilova, una investigadora de 27 años en Siberia. La científica falleció el 2 de octubre por una neumonía grave en un hospital de Shelekhov, una localidad cercana a la ciudad de Irkutsk. Debido a las sospechas de un posible brote de peste neumónica, el Servicio Federal de Seguridad (FSB) aisló a 189 personas y puso en cuarentena varios centros de salud en la región siberiana.
Escepticismo internacional y tensiones diplomáticas
A raíz de la controversia, el director de la agencia sanitaria de la ONU, Tedros Adhanom Ghebreyesus, exigió transparencia oficial al Kremlin. Del mismo modo, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) sigue la evolución de la crisis desde Estocolmo. Desde Estados Unidos, el secretario de Estado Marco Rubio reclamó mayor claridad informativa, mientras que el presidente Donald Trump anunció contactos directos con Vladímir Putin.
En respuesta a la presión mundial, el portavoz ruso Dmitry Peskov negó la existencia de patógenos peligrosos y rechazó la presencia de esta bacteria. Ciertamente, el organismo Rospotrebnadzor sostuvo que las pruebas aplicadas al entorno de la víctima dieron resultados negativos. No obstante, expertos independientes como Kevin Esvelt, profesor del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), expresaron dudas sobre los análisis científicos difundidos por Moscú.
Características de la enfermedad y riesgo global
Por su parte, la bacteria Yersinia pestis provoca la forma pulmonar de la afección y muestra una tasa de mortalidad elevada sin antibióticos. Sin embargo, el vocero de la OMS, Christian Lindmeier, descartó por completo una amenaza pandémica similar al coronavirus. Asimismo, el infectólogo Glenn Wortmann, del Centro Hospitalario MedStar Washington, confirmó que el riesgo de contagio masivo hacia otros continentes resulta sumamente bajo.
Entretanto, la Embajada de Estados Unidos en Rusia recomendó no viajar al país euroasiático por los eventuales riesgos de detención arbitraria. La controversia también trajo el recuerdo de las discusiones sobre la red de laboratorios biológicos en Ucrania. De esta manera, el trágico deceso de la joven en el Instituto de Investigación contra la Peste de Irkutsk mantiene la atención de la comunidad científica internacional.