Las autoridades custodian al copiloto de Flydubai tras su intento de estrellar el vuelo comercial con el argumento de vengar los hechos en Gaza. Los investigadores buscan determinar si el agresor actuó de manera solitaria o contó con ayuda externa.
El lunes pasado, el copiloto omaní Hammam Al-Hammami atacó por la espalda al capitán indio Smit Machchhar en plena cabina para estrellar un avión de Flydubai que unía Dubái con Tel Aviv. El agresor confesó ante las autoridades de Emiratos Árabes Unidos que buscaba vengar a Gaza y fallecer como mártir durante el trayecto aéreo. Tras el violento incidente, el comandante herido logró destrabar la puerta desde el interior para permitir el ingreso del personal de a bordo y salvar la nave.
Detalles de la agresión en la cabina
El capitán de la aeronave relató los momentos de tensión vividos durante una conversación con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. Según su testimonio, el copiloto le solicitó un momento para rezar antes de propinarle un fuerte golpe en la nuca. Posteriormente, el atacante continuó pegándole de manera reiterada mientras el avión perdía altura rápidamente y se precipitaba al vacío.
A raíz de las continuas trompadas, el comandante sufrió una pérdida parcial de la visión en medio de la emergencia. No obstante, el agresor bloqueó la puerta de acceso para evitar cualquier tipo de asistencia externa desde los pasillos. Asimismo, el auxilio de los pasajeros resultó imposible en un primer momento porque el sistema requería una clave especial de entrada.
Rescate y avance de las investigaciones
Pese a encontrarse tirado sobre el suelo, el piloto indio reunió fuerzas para accionar manualmente la manija giratoria de la puerta. De este modo, varias personas ingresaron rápidamente a la sala de control para reducir al atacante omaní y tomar el mando. Del mismo modo, el primer ministro Narendra Modi mantuvo una llamada de apoyo con la víctima lesionada tras el angustiante episodio.
Actualmente, el capitán recibe atención médica especializada en un centro de salud ubicado en Abu Dabi. Paralelamente, los agentes del Shin Bet participan activamente en los interrogatorios para determinar si existieron cómplices o intelectuales detrás del hecho. En consecuencia, los organismos internacionales de seguridad mantienen bajo custodia al responsable de la fallida maniobra terrorista.