La economía de Santa Fe cayó 3,5% en julio frente a junio y acumuló una baja de 0,5% en los primeros siete meses del año. En la comparación interanual, el retroceso fue del 4,6% y once de los 16 sectores relevados por el Ipec mostraron resultados negativos.
La recuperación de la economía santafesina volvió a perder fuerza. Después de las leves mejoras registradas en mayo y junio, la actividad provincial cayó 3,5% en julio respecto del mes anterior, en la medición desestacionalizada. Así, registró el retroceso mensual más importante en lo que va de 2026.
El dato surge del Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) elaborado por el Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC). Éste también mostró una contracción del 4,6% respecto de julio de 2025.
El escenario se completa con otro dato que refleja la amplitud de la caída: 11 de los 16 sectores incluidos en el indicador tuvieron variaciones interanuales negativas. Las actividades que crecieron no lograron compensar el retroceso de los principales sectores de la economía provincial. En lo que va del año, además, la actividad acumula una disminución del 0,5% frente al mismo período de 2025.
La industria, en el centro de la caída
El principal impacto sobre el resultado general provino de la industria manufacturera. En julio, el sector registró una caída interanual del 11,9% y, debido a su peso dentro de la estructura económica santafesina, explicó 3,71 puntos porcentuales de la contracción total.
El segundo mayor aporte negativo correspondió al sector de transporte y comunicaciones, que retrocedió 11,6% respecto de julio del año pasado y restó 0,73 puntos porcentuales al indicador.
El comercio también operó en terreno negativo: cayó 2,8% interanual y tuvo una incidencia negativa de 0,68 puntos. A su vez, las actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler disminuyeron 4,5%, con un impacto de -0,43 puntos porcentuales.
La pesca, en tanto, presentó el mayor desplome porcentual entre las actividades relevadas, con una caída del 80,5% interanual. Sin embargo, por su reducido peso relativo en la economía provincial, su incidencia sobre el resultado global fue marginal.
Once sectores terminaron en rojo, pero el agro y la construcción fueron las excepciones
A las actividades mencionadas se sumaron otros sectores que también mostraron retrocesos frente a julio de 2025.
La explotación de minas y canteras cayó 8,1%, mientras que los servicios comunitarios, sociales y personales retrocedieron 6,3%. El servicio doméstico tuvo una baja de 4,9%. También disminuyeron los hoteles y restaurantes, con un retroceso de 3,5%; la intermediación financiera, con una caída del 3%; y la enseñanza, que descendió 0,4%.
De esta manera, el deterioro no quedó concentrado en una única rama de actividad, sino que alcanzó a buena parte de los sectores relevados por el organismo estadístico provincial.
Sin embargo, el mapa no fue completamente negativo. Cinco sectores registraron crecimiento interanual, aunque sus avances no alcanzaron para revertir la caída general.
Entre ellos se destacaron la agricultura, ganadería, caza y silvicultura, que crecieron 18% y aportaron 0,84 puntos porcentuales al resultado del IMAE. La construcción también mostró una evolución positiva, con una expansión del 11,2% y una incidencia de 0,41 puntos.
Las otras tres actividades que crecieron lo hicieron a un ritmo mucho más moderado: la administración pública avanzó 1,9%, los servicios sociales y de salud aumentaron 0,3% y el sector de electricidad, gas y agua tuvo una mejora de 0,2%.
Una tendencia que todavía no logra revertirse
La caída de julio adquiere mayor relevancia porque llegó después de dos meses consecutivos de crecimiento: la actividad había avanzado 0,2% en mayo y 0,9% en junio.
Pero la serie de tendencia-ciclo, utilizada para observar la evolución subyacente de la actividad y suavizar los movimientos coyunturales, tampoco mostró señales de recuperación. En julio cayó 0,2% respecto de junio y acumuló seis meses consecutivos de variaciones negativas.
Así, mientras el agro y la construcción aportan algunos de los pocos datos positivos, el desempeño de la industria, el comercio y el transporte vuelve a pesar sobre el conjunto de la economía santafesina.
El resultado de julio deja a la actividad provincial con una caída acumulada de 0,5% en los primeros siete meses de 2026, en un escenario donde la mejora de algunos sectores todavía no alcanza para compensar el retroceso de otros de mayor incidencia en el producto santafesino.