Un lubricentro de barrio Urquiza quedó con serios daños en su fachada luego de que, este jueves por la noche, un grupo arrojara líquido combustible en la puerta e iniciara un incendio que pudo haber terminado en tragedia.

El ataque se registró sobre Rouillón al 2300, en plena zona comercial de barrio Urquiza. De acuerdo a lo que se observa en las imágenes de videovigilancia, varias personas se acercaron hasta el frente del local, arrojaron un líquido inflamable y en cuestión de segundos las llamas comenzaron a extenderse por la entrada.
El dueño del comercio describió la situación como un hecho que pudo tener consecuencias mucho más graves: “Todo es inflamable, todo un desastre hubiese pasado”, lamentó al evaluar el riesgo que representó el fuego en un lugar donde se trabaja con aceites, lubricantes y otros productos combustibles.
Las llamas alcanzaron el frente del negocio y provocaron daños materiales considerables en la persiana, la puerta de ingreso y parte de la cartelería. También se vieron afectadas instalaciones eléctricas, lo que obligó a interrumpir la actividad hasta completar las reparaciones de seguridad.
Según los primeros testimonios, el episodio ocurrió en pocos minutos y tomó por sorpresa a los vecinos de la cuadra, que advirtieron el foco ígneo y dieron aviso urgente a los servicios de emergencia. La rápida intervención permitió controlar el incendio antes de que se propagara hacia el interior del local o a los edificios linderos.
Las cámaras de seguridad de la zona captaron toda la secuencia y serán una de las principales herramientas de la investigación. En las filmaciones se vería con claridad el momento en que los agresores se acercan, arrojan el líquido y prenden fuego la entrada, para luego huir del lugar.
Investigación y preocupación de los comerciantes
El hecho generó fuerte inquietud entre los comerciantes de barrio Urquiza, que vienen advirtiendo por la inseguridad y los ataques contra negocios de la zona oeste. Tras el incendio, reclamaron mayor presencia policial y refuerzos en la prevención nocturna sobre la traza de Rouillón y las arterias aledañas.
Las autoridades buscan establecer si se trató de un hecho vandálico aislado o si responde a algún tipo de amenaza o apriete contra el lubricentro. En ese sentido, serán clave las declaraciones del propietario y de los testigos, así como el análisis de las cámaras públicas y privadas del corredor comercial.
Mientras tanto, el comercio intenta recomponerse del impacto económico que implican las reparaciones. El episodio se suma a una serie de ataques a locales en distintos barrios de Rosario, lo que reaviva el debate sobre las estrategias de seguridad y la necesidad de mecanismos de protección específicos para el sector.




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