Ignacio Boero, presidente de Newell’s Old Boys, analizó el inicio de su gestión al frente del club y admitió que el arranque no estuvo a la altura de lo esperado, al punto de considerarse el principal responsable de las decisiones tomadas.

Balance crítico del primer tramo de gestión
Ignacio Boero hizo un balance del primer tramo de su conducción en Newell’s y reconoció que “las cosas no salieron” como habían proyectado al asumir la presidencia. Sin rodeos, marcó que es “el máximo responsable” del rendimiento deportivo y de las decisiones institucionales tomadas en estos meses.
Boero explicó que, al llegar al club del Parque Independencia, se apoyó en un diagnóstico compartido por su equipo de trabajo y que las primeras medidas se tomaron en función de lo que consideraban más razonable para ordenar el día a día. “Hicimos todo lo que pensábamos que era lógico en ese momento”, sostuvo al repasar incorporaciones, salidas y cambios en el área deportiva.
El dirigente resaltó que la actual comisión directiva heredó un escenario complejo y que, aun así, eligió avanzar con decisiones que apuntaban a recomponer la competitividad del plantel profesional. Sin embargo, admitió que los resultados en la cancha no acompañaron ese plan inicial y generaron malestar en los socios y en la hinchada leprosa.
Autocrítica y mensaje a los socios de Newell’s
Boero hizo una fuerte autocrítica sobre el camino recorrido hasta ahora. Señaló que la dirigencia debe revisar procesos, evaluar errores y ajustar la planificación deportiva para evitar que se repita un comienzo tan irregular. Destacó que el objetivo es que Newell’s recupere protagonismo en los torneos locales y vuelva a ser competitivo en el plano internacional.
En su mensaje a los socios, el presidente remarcó que entiende la impaciencia y la exigencia propias de un club grande, pero pidió tiempo para consolidar un proyecto serio. Afirmó que la comisión directiva está comprometida con un modelo de gestión sustentable, que combine orden económico con ambición deportiva, y que ese equilibrio es clave para el futuro rojinegro.
Si bien evitó adelantar cambios puntuales, Boero dejó entrever que el análisis interno incluye decisiones sobre el cuerpo técnico, la estructura del fútbol profesional y la política de refuerzos. También subrayó que la prioridad es reconstruir la confianza de los hinchas a partir de resultados concretos dentro de la cancha.
En ese sentido, insistió en que el club debe apoyarse en sus divisiones inferiores y en un trabajo coordinado entre las áreas deportivas, con el objetivo de potenciar a los juveniles y sostener una base de jugadores formados en Bella Vista. “Newell’s tiene identidad y una historia que nos obliga a estar a la altura”, remarcó.
La conducción de Boero en un momento clave para Newell’s
El reconocimiento público de errores por parte de Ignacio Boero llega en un momento sensible, con el equipo lejos de los primeros puestos y con expectativas frustradas en el arranque de la temporada. La autocrítica del presidente apunta a ordenar el frente interno y a enviar una señal política puertas adentro del club.
De cara a lo que viene, la dirigencia deberá demostrar que las lecciones aprendidas se traducen en decisiones más acertadas en el mercado de pases y en la conformación del plantel. El desafío para Boero será sostener la gobernabilidad en Newell’s, responder a las demandas de la masa societaria y encauzar un proyecto que devuelva al club el protagonismo que reclama su historia.





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