Este viernes, en el Espacio Cultural Universitario (ECU), Fito Páez recibió la distinción máxima que la universidad puede entregar, el título de Doctor Honoris Causa, “agradezco a los maestros que me enseñaron, a quienes me acercaron a las expresiones nobles de los seres humanos”.

A pura emoción, palabras dulces y canciones, “Fito” Páez recibió la distinción de Doctor Honoris Causa. Se lo dedicó a su tía Charito y a su mamá Margarita a las que -aseguró- les hubiese encantado verlo recibir un título universitario. E invitó a defender la condición humana: “No van a hacer un Spinetta, una Liliana Herrero por IA”.
Repleto y apasionado, el Espacio Cultural Universitario (ECU) aplaudió de pie a Fito que fue reconocido por su trayectoria extraordinaria que siempre llevó en su obra a Rosario por el mundo. Hijo pródigo de la ciudad, el cantante visiblemente emocionado recibió su diploma de honor y ofreció su corazón con sus palabras y canciones.
“Es muy emocionante todo así que vamos a contarlo todo. Mi tía Charito era una mujer vibrante, catequista, muy pícara, al venir nosotros de una familia clase media para abajo, era muy importante el título universitario porque eso le daba armas a ese niñíto para sobrevivir en el mundo capitalista salvaje. Si bien no me incluí en ese proyecto, naturalmente tuve un impulso de ir para otro lado, y eso es lo que estamos señalando hoy acá, que hay alguien que percibe lo irracional y debe expresarlo. La expresión como algo fundamental de la condición humana, no van a hacer un Spinetta por IA, no van a hacer una Liliana Herrero por IA”, sentenció Fito Páez a modo de rebelión ante el avance de la Inteligencia Artificial.
Felicitaciones al Dr @FitoPaezMusica
— RosarioLaCiudad (@Rosariociudadok) December 6, 2025
Doctorado Honoris Causa de la @UNRoficial pic.twitter.com/YfUudnb2rG
“Lo que premiamos acá es eso, tiene que haber algún zarpado creando. No se puede monetizar todo. Es muy importante que seamos seres humanos y no máquinas. Hoy es un valor político declararse ser humano, crear, expresarse, sentir”, aseveró.
El rector de la UNR, Franco Bartolacci, en primera instancia dedicó una cálida y amorosa prosa al nuevo Maestro de la UNR: “Cada uno de los que hoy está acá recordará este día en su vida. El espíritu de este título honorífico es reconocer la trayectoria intelectual y cultural del homenajeado, Venimos a saldar la deuda, tardamos mucho en reconocerte, homenajearte es un acto de justicia, una necesidad, y también unas ganas de decirte ‘Gracias’. Quiero mencionar tres razones ineludibles: gracias por ser embajador de Rosario; gracias por ser capaz de construir de manera tan particular esa manera de contar nuestro tiempo; gracias también por esa sensibilidad exquisita e inagotable, tan necesaria como la esperanza misma de imaginarnos de un modo distinto”.



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