Un proyecto de ley francés busca desincentivar la compra de coches eléctricos fabricados fuera de Europa. Una legislación que apunta principalmente contra las automotrices chinas y otras marcas que exportan desde Asia, como Tesla.

El lobby automovilístico francés Plateforme de la filière automobile (PFA) propuso que las ayudas públicas para la compra de coches eléctricos se limiten a los vehículos “fabricados en Europa“. Esta propuesta surge debido a la necesidad de contrarrestar el proteccionismo chino y los subsidios estadounidenses que están provocando una grave pérdida de competitividad de los productos locales.

Es importante tener en cuenta que las ayudas del estado a los consumidores que compran un coche eléctrico en Francia pueden ascender a 5.000 euros, independientemente del lugar de fabricación del vehículo. Los grupos franceses piden al gobierno que actúe de forma unilateral y modifique las condiciones para el acceso a las ayudas públicas de cara al próximo proyecto que comprenderá el periodo 2023-2027.
Para BYD, el mayor fabricante de coches eléctricos de China, Europa es un mercado importante al que ha puesto su mirada, y desembarcará oficialmente en octubre en el mercado español con tres modelos: el SUV Tang EV, la berlina eléctrica Han EV y el Atto 3. El primer modelo que se implantará en Europa debería ser el SUV Tang, ya comercializado en Noruega.
En cuanto a los modelos de BYD que podrían verse afectados por la ley francesa, el SUV compacto Atto 3 ronda los 23.000 euros en el mercado chino con el equipamiento más completo, y es de esperar que para hacerse un hueco en Europa, BYD debería proponerlo con toda probabilidad a un precio inferior a 30.000 euros. El BYD Tang EV, un SUV de grandes dimensiones y siete plazas, se vende en Noruega a un precio que ronda los 50.000 euros. Por último, la berlina BYD Han EV cuesta en su versión tope de gama en China el equivalente de unos 37.000 euros, pero es poco probable que en Europa conserve ese precio.




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