Una iniciativa solidaria y sin fines de lucro busca cambiar la concepción habitual del sistema de salud en Rosario y su región metropolitana. Juan Manuel Gálvez, integrante de la Fundación Ambulancia del Deseo visitó los estudios de Rosario La Ciudad y relató el trabajo que llevan adelante.
La Fundación Ambulancia del Deseo transforma la visión tradicional del vehículo de urgencias —asociado históricamente a la tragedia o al dolor— para convertirlo en un espacio seguro de contención, transporte y alegría para pacientes en cuidados paliativos, con enfermedades complejas o en etapa terminal.
Juan Manuel Gálvez, referente e impulsor de la iniciativa en Argentina, remarcó la importancia de reconceptualizar este recurso médico: “Socialmente no estamos acostumbrados a ver a un paciente en camilla en un parque o un museo. La ambulancia suele asociarse a una tragedia o emergencia, pero esta es totalmente distinta: es nuestro medio para acercar a la persona que la está pasando mal a un ‘deseo posible'”.
El origen de una red internacional
El proyecto nació en 2007 en la ciudad de Rotterdam, Países Bajos, cuando un paramédico decidió ayudar a un paciente en fase terminal a subir a un barco por última vez. La experiencia dio origen a un movimiento internacional que hoy está presente en más de 22 países.
Para replicar este modelo en el país, Gálvez viajó a la sede matriz en Europa con el fin de capacitarse en los protocolos operativos y logísticos. Al regresar a la Argentina, promovió la constitución formal de la fundación. El proyecto contó con el asesoramiento legal y administrativo de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y con la restauración de una unidad móvil cedida en comodato, reacondicionada mediante el trabajo voluntario de la comunidad.
Algunos de los deseos
A diferencia de las grandes producciones, la gran mayoría de las solicitudes guardan relación con vivencias sencillas y afectivas:
- Aires de río: En Rosario, pacientes como Teresita pudieron compartir una tarde al aire libre y tomar mates junto a sus seres queridos frente al río Paraná.
- Visitas especiales: El equipo acompañó a un niño a realizar un recorrido privado por las instalaciones del Museo del Deporte para luego merendar en familia con sus hermanos.
- Reencuentros familiares: Traslados para asistir al cumpleaños de un allegado o volver por unas horas a la casa de la infancia.
Organización y voluntariado
Para garantizar la bioseguridad y estabilidad clínica durante cada salida, la fundación cuenta con un equipo interdisciplinario compuesto por más de 20 profesionales de la salud que participan de forma 100% ad honorem.




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