En los últimos 3 años bajaron un 36% las víctimas fatales por siniestros viales en Rosario

La reducción de las conductas de mayor riesgo al volante, consideradas faltas graves, coincide con una baja sostenida de la siniestralidad vial en Rosario. Desde la implementación del Sistema de Videocontrol en 2022 y la vigencia de la ordenanza de Alcohol Cero, bajaron un 36% las víctimas fatales por siniestros viales y se evitaron aproximadamente 57 muertes.

En el marco del Día Nacional de la Seguridad Vial, los indicadores de fiscalización muestran una evolución positiva en los hábitos de conducción de los rosarinos. La comparación de los años 2024, 2025 y 2026 evidencia una reducción sostenida de las infracciones directamente asociadas a los siniestros más graves.

La comparación con los registros previos a la implementación del sistema de videocontrol muestra además una reducción sostenida de la siniestralidad vial. Mientras que en 2019 la ciudad registraba en promedio una víctima fatal cada cinco días, en 2025 esa cifra descendió a una cada ocho días, reflejando una mejora significativa en los indicadores de seguridad vial.

La disminución de la siniestralidad vial es el resultado de una estrategia integral que combinó controles, incorporación de tecnología, cambios normativos, mejoras en la infraestructura urbana y campañas permanentes de concientización. En los últimos años, Rosario impulsó una serie de políticas públicas orientadas a modificar conductas de riesgo y fortalecer la seguridad en la vía pública.

Alcohol Cero

Uno de los pilares de esa transformación fue la implementación de la ordenanza de Alcohol Cero. A cinco años de su puesta en marcha, la positividad de los controles de alcoholemia descendió de alrededor del 13 por ciento a menos del 3 por ciento. Al mismo tiempo, la cantidad de controles realizados en la ciudad creció de manera sostenida yendo de 30 a 50 mil y disminuyeron los casos con graduaciones más elevadas de alcohol en sangre, consolidando un cambio cultural respecto de la conducción bajo los efectos del alcohol.

A esta política se sumó la puesta en funcionamiento del Sistema de Detección Electrónico de Infracciones de Tránsito, más conocido como Videocontrol. Desde 2022, la ciudad incorporó una red de control con videocámaras, que actualmente cuenta con 70 puntos fijos capaces de detectar exceso de velocidad, cruce de semáforos en rojo, invasión de sendas peatonales, circulación por carriles exclusivos, conducción de motocicletas sin casco y otras conductas de riesgo. El sistema también dispone de controles móviles de velocidad, dispositivos para detectar estacionamiento indebido y tótems informativos distribuidos en distintos corredores urbanos.

Controles velocidad

Uno de los indicadores más contundentes corresponde a los excesos extremos de velocidad, es decir, aquellos casos en los que los conductores circulan a más de un 50 por ciento por encima del límite permitido. Mientras en 2023 se registraron 4.192 infracciones de este tipo, en 2025 la cifra descendió a 1.188. La reducción alcanza el 72 por ciento en apenas dos años y refleja una fuerte caída de una de las conductas de mayor riesgo para la seguridad vial.

La tendencia también se observa en los excesos de velocidad de hasta un 50 por ciento por encima de lo permitido. En 2023 se registraron 33.268 infracciones, mientras que en 2025 fueron 15.371. La disminución supera el 53 por ciento y consolida una reducción sostenida de una conducta estrechamente vinculada a los siniestros más graves.

En tanto, las infracciones por circular hasta un 25 por ciento por encima del límite de velocidad también mostraron una evolución favorable. Los registros pasaron de 98.286 casos en 2023 a 77.412 en 2025, una baja superior al 21 por ciento que confirma una mejora progresiva en el cumplimiento de los límites establecidos.

Otro dato significativo se observa en la conducción de motocicletas sin casco. Luego de alcanzar 38.476 infracciones en 2024, durante 2025 la cifra descendió a 18.584, lo que representa una reducción del 51,7 por ciento en apenas un año. Se trata de una de las caídas más importantes registradas entre las conductas de riesgo fiscalizadas por el sistema.

La mejora también se refleja en los cruces de semáforos en rojo. Después de superar las 100 mil infracciones en 2024, con 101.366 actas labradas, durante 2025 la cantidad descendió a 88.112, lo que representa una reducción del 13 por ciento. De esta manera, la ciudad volvió a ubicarse por debajo de las 90 mil infracciones anuales en una de las conductas que mayores riesgos genera para peatones y conductores.

Picadas

Los registros vinculados a la realización de picadas también muestran una evolución positiva. Tras detectarse 21 casos en 2024, durante 2025 la cifra descendió a apenas 3, una reducción cercana al 86 por ciento que marca una caída significativa de una práctica ilegal asociada a situaciones de altísimo riesgo en la vía pública.

Otro paso importante fue la actualización del Código de Convivencia, que endureció las sanciones para las faltas graves vinculadas a la seguridad vial, como por ejemplo las picadas, y fortaleció las herramientas disponibles para prevenir conductas peligrosas. La normativa incorporó nuevos mecanismos de intervención y puso el foco en la responsabilidad de quienes generan situaciones de riesgo para terceros.

En ese marco también se avanzó con la implementación de sanciones no pecuniarias destinadas a determinados infractores. Entre ellas se encuentran trabajos comunitarios y capacitaciones obligatorias vinculadas a la seguridad via para los infractores graves o seriales. Estas herramientas buscan generar una reflexión sobre las consecuencias de determinadas conductas al volante y promover cambios de comportamiento más duraderos que los asociados únicamente a una multa económica.

La estrategia se complementó con campañas permanentes de concientización y educación vial. Entre 2024, 2025 y lo que va de 2026, más de 30 mil niñas, niños, jóvenes y adultos participaron de talleres y capacitaciones impulsados por el municipio para promover el cuidado y el respeto por las normas de tránsito. Las actividades se desarrollaron en escuelas primarias y secundarias, empresas y en el Parque Infantil de Educación Vial, ubicado en el Parque Independencia.

Las propuestas abarcan distintas edades y situaciones vinculadas a la convivencia en el espacio público. Incluyen recorridos educativos en la ciudad en miniatura del Parque Infantil de Educación Vial para las infancias, talleres sobre convivencia y normas de tránsito, actividades lúdicas para acercar el Código de Convivencia a niñas y niños, capacitaciones sobre alcohol y conducción para adolescentes y jornadas de formación destinadas a quienes están por obtener su primera licencia de conducir.

A estas acciones se suman las jornadas de Siempre Casco, desarrolladas en el marco del programa de Conducción Segura de Motos junto a trabajadores de empresas y emprendimientos. Durante las capacitaciones se brindan herramientas sobre conducción defensiva, técnicas de frenado, maniobras de emergencia, uso correcto de luces, documentación obligatoria y utilización adecuada del casco. Desde 2024, el municipio entregó más de 2.300 cascos como parte de esta iniciativa, reforzando una de las medidas más efectivas para reducir lesiones graves y muertes en siniestros viales.

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