En los supermercados de Rosario se consolida una tendencia: cada vez más compras se pagan con tarjeta y crecen las operaciones en cuotas, en un contexto donde el límite de gasto mensual se alcanza rápido y obliga a ajustar hábitos de consumo.

El referente de la Cámara de Supermercados de Rosario Sergio Casinerio advirtió que los cambios en los hábitos de compra se sienten con fuerza en los comercios locales. Según describió, el uso de tarjetas de débito y crédito ganó terreno frente al efectivo, reflejando el impacto de la inflación y de los salarios ajustados sobre la canasta básica.
Al respecto, señaló que muchas familias llegan al límite de sus ingresos antes de fin de mes y recurren a las tarjetas para poder completar la compra habitual. Esta dinámica, explicó, se observa tanto en grandes cadenas como en supermercados de barrio, donde las operaciones electrónicas ya representan una porción clave de la facturación diaria.
En este escenario, los supermercados también registran un aumento de clientes que buscan promociones bancarias, días de descuentos puntuales y programas de reintegros. Para el sector, estas herramientas son decisivas para sostener el nivel de ventas en un contexto de fuerte presión sobre el poder adquisitivo.
Se afianzan las compras en cuotas para llegar a fin de mes
Otro dato que destacó el representante empresarial es el crecimiento de las compras en cuotas. Lo que antes se reservaba para electrodomésticos o productos de alto valor, ahora se replica en el changuito diario, especialmente en artículos de limpieza, perfumería y algunos alimentos no perecederos.
Casinerio remarcó que, frente a una canasta básica que no deja de encarecerse, muchas personas optan por fraccionar el pago para aliviar el impacto inmediato en el bolsillo. De este modo, las cuotas se convierten en una herramienta para sostener el consumo, aun cuando eso implique comprometer ingresos futuros.
En paralelo, los supermercados ajustan sus estrategias comerciales: amplían las ofertas, rotan con mayor frecuencia los productos destacados y negocian con proveedores para mantener precios competitivos en los artículos de primera necesidad. El objetivo es evitar una caída más brusca en las ventas y fidelizar a un consumidor cada vez más atento al peso de cada ticket.
Desde el sector advierten que mientras la inflación continúe presionando sobre salarios y jubilaciones, el uso intensivo de tarjetas y planes de pago seguirá en aumento. En Rosario, la tendencia ya se ve con claridad en las líneas de cajas, donde el efectivo pierde protagonismo frente a los plásticos y las billeteras virtuales.




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