El flamante juez federal Gómez Constenla afronta una de sus primeras decisiones sensibles: deberá resolver si mantiene la cautelar que sostiene la vigencia de la actual ley de tierras en el país.
Imagen: La Nación
Gómez Constenla juró hace apenas dos meses como juez federal y ahora queda en el centro de la escena judicial. Sobre su despacho recae la definición de una medida cautelar que mantiene en pie la normativa que regula la compra y posesión de tierras por parte de extranjeros.
El magistrado tiene experiencia en el ámbito institucional: se desempeñó como secretario del Consejo de la Magistratura, el órgano encargado de la selección y control de jueces federales y nacionales.
Además, integró la lista Bordó de la Asociación de Magistrados, un espacio con peso en la interna judicial. Ese recorrido le dio visibilidad y contactos dentro del fuero, aunque ahora su rol exige decisiones con impacto político y económico.
Una decisión con impacto político y económico
La cautelar que debe revisar define, en los hechos, si la ley de tierras sigue plenamente vigente mientras avanzan distintas discusiones judiciales y legislativas en torno a posibles cambios en el régimen de propiedad rural.
En este contexto, el paso de un juez recién llegado al cargo será seguido de cerca por el Gobierno, el Congreso, el sector agropecuario y organizaciones que reclaman mantener restricciones a la compra de campos por capitales extranjeros.
La resolución que adopte Gómez Constenla en esta causa marcará el tono de su gestión en el fuero federal y ordenará el escenario sobre un tema clave para la política económica y la soberanía sobre los recursos naturales.
