El Gobierno nacional decidió extender la emergencia ígnea en el país e incorporar a Santa Cruz al listado de provincias bajo alerta por alto riesgo de incendios forestales, en especial por la situación en el Parque Nacional Los Glaciares.

La medida se formalizó mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) publicado en el Boletín Oficial, que prorroga la emergencia ígnea vigente y suma a la provincia de Santa Cruz entre las jurisdicciones alcanzadas. La decisión responde al avance de focos activos y al alto riesgo de propagación en áreas protegidas.
En particular, el decreto menciona la situación del Parque Nacional Los Glaciares, donde en las últimas semanas se registraron incendios de gran magnitud, favorecidos por la sequía prolongada, los vientos intensos y las altas temperaturas registradas en la región patagónica.
La emergencia ígnea ya regía para las provincias de Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa, que también atraviesan temporadas críticas de incendios rurales y forestales. Con la incorporación de Santa Cruz, el Gobierno busca reforzar los recursos disponibles para la prevención, el combate al fuego y la asistencia posterior.
Qué implica la prórroga de la emergencia ígnea
La declaración de emergencia otorga al Ejecutivo nacional y a las provincias herramientas extraordinarias para reasignar partidas presupuestarias, contratar personal y servicios de manera acelerada y movilizar equipamiento para el combate de incendios, como aviones hidrantes, helicópteros y brigadistas.
Además, permite fortalecer el trabajo del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), que coordina junto a Parques Nacionales y a los gobiernos locales las tareas de monitoreo, prevención y respuesta en territorio. En esos operativos participan bomberos voluntarios, fuerzas de seguridad y organismos provinciales.
En zonas turísticas como Los Glaciares, donde se concentran senderos y servicios para visitantes, las autoridades suelen aplicar restricciones temporales de acceso y uso del fuego, con el objetivo de reducir al máximo cualquier actividad que pueda detonar nuevos focos.
Contexto climático y recomendaciones a la población
La extensión de la emergencia se da en un escenario marcado por condiciones climáticas extremas en gran parte del país, con olas de calor y déficit de lluvias que secan la vegetación y vuelven más vulnerables los ecosistemas. Especialistas advierten que el cambio climático agrava la frecuencia e intensidad de estos eventos.
Las autoridades nacionales y provinciales insisten en que la mayoría de los incendios tienen origen humano, ya sea por negligencia o acción deliberada. Por eso recomiendan:
- Evitar hacer fogones fuera de las áreas habilitadas y apagarlos por completo.
- No arrojar colillas de cigarrillos ni residuos que puedan iniciar fuego.
- Respetar los cierres preventivos de senderos y zonas de acampe.
- Dar aviso inmediato a las autoridades ante la detección de humo o llamas.
Funcionarios nacionales remarcan que la protección de los bosques nativos y parques nacionales es una política estratégica, tanto por su valor ambiental como por el impacto económico que tiene el turismo en las economías regionales patagónicas.



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